Chile necesita crecer, invertir y generar más empleo formal. Pero para que ese crecimiento sea sostenible e inclusivo, debe ir acompañado de instrumentos que permitan formar, actualizar y reconvertir competencias. Desde la experiencia alemana recientemente revisitada junto a GrandePyme e Icare, creemos que las líneas de apoyo a la formación para el trabajo deben mantenerse, perfeccionarse y proyectarse como parte de una estrategia país.
Porque el talento humano no es un complemento de la reconstrucción económica: es una de sus condiciones fundamentales.