Con una emotiva ceremonia encabezada por la Delegación Presidencial Regional y marcada por un mensaje de solidaridad inspirado en el Budismo Humanista, la empresa Daisekai concretó una significativa donación destinada a personas en situación de vulnerabilidad de la región. En una significativa muestra de compromiso social y responsabilidad empresarial, la delegada presidencial regional de Tarapacá, Adriana Tapia Cifuentes, agradeció públicamente a la empresa Importadora y Exportadora Daisekai por la donación de 80 sillas de ruedas, ayuda técnica que beneficiará directamente a personas y familias en situación de vulnerabilidad de la región. La ceremonia, desarrollada en un ambiente de recogimiento y reconocimiento institucional, reflejó el permanente compromiso que la empresa ha sostenido con la comunidad tarapaqueña desde 1996, consolidando una trayectoria ejemplar de colaboración social en beneficio de quienes más lo necesitan.
La actividad contó además con la especial participación de dos maestras budistas del Templo Budista Fo Guang Shan Chile, quienes habitualmente acompañan las iniciativas solidarias impulsadas por la empresa donante. Durante la ceremonia, ambas maestras realizaron una breve oración y compartieron una reflexión inspirada en los principios del Budismo Humanista, destacando la importancia de cultivar acciones nobles, palabras constructivas y pensamientos virtuosos, en concordancia con la frase representativa del nuevo año chino, cuyo mensaje invita a fortalecer la armonía social a través del bien colectivo. Posteriormente, la delegada presidencial hizo entrega de un diploma de reconocimiento a la empresa, recibido por su representante, Shan-Chun Wu Liu, destacando la constancia de su aporte y el impacto concreto de esta ayuda en cientos de personas.
En su intervención, la autoridad regional subrayó que este acto busca visibilizar y relevar el aporte solidario del mundo privado, fortalecer los vínculos de cooperación entre instituciones y organizaciones comprometidas con el bienestar social, y reconocer públicamente el impacto positivo que estas acciones generan en la calidad de vida de la comunidad. Las 80 sillas de ruedas fueron oficialmente traspasadas al Departamento Social de la Delegación Presidencial Regional, unidad que será la encargada de gestionar su entrega mediante atención directa a casos de demanda espontánea o a través de derivaciones efectuadas por los servicios sociales competentes. Este gesto reafirma que cuando el sector público, la empresa privada y organizaciones con vocación humanitaria trabajan unidos, se construyen respuestas concretas para dignificar la vida de quienes enfrentan mayores dificultades, fortaleciendo así el tejido solidario que da sentido al desarrollo regional.