Tampoco parece haber sido una gran ola sustractiva el que aparecieran institutos técnicos, un mayor número de universidades ni el fomento que actualmente existe para la creación de emprendimientos comerciales. El interés, como se ha demostrado en la experiencia del liceo San Nicolás, no parece dar tregua. Por tal razón, el seremi de Educación, Felipe Vogel, tras reunirse con Víctor Reyes la semana pasada y conocer la realidad de la especialidad pre-militar, explicó a La Discusión, que buscará que otros sostenedores de liceos polivalentes en la Región puedan tomar esta posta y hacerse cargo del interés de aquellos alumnos que no encontraron cupo en San Nicolás.
“Este tipo de especialidades existen también en otras ciudades del país, pero en nuestra región es algo único y a nosotros nos interesa mucho como Ministerio de Educación, poderlo contar al resto de las comunidades educativas, dar a conocer esta experiencia, con los planes y programas que ellos están trabajando, ya que cuentan con la aprobación ministerial y de esa manera poder fomentar que esto se desarrolle en distintos puntos de la región”, explica Vogel. Si se considera que esta posibilidad de crear especialidades pre-militares es factible sólo en los liceos polivalentes (no en los humanistas), entonces Ñuble queda con las siguientes posibilidades: Liceo Polivalente Pacheco Altamirano (Chillán Viejo), Liceo Polivalente Luis Cruz Martínez (Quillón), Liceo Polivalente República del Paraguay, (Trehuaco) y el Liceo Técnico Puente Ñuble (San Nicolás). Pero no es llegar y hacer.
“Esto requiere de un cierto tipo de infraestructura, espacios especiales, tiene que contar con el reconocimiento oficial, con el porcentaje de patios y todo eso “es previo a la aprobación del Ministerio de Educación. En el fondo esto no es que nosotros querramos abrirlo en todos los colegios de la región y lo vamos a hacer mañana”, advierte. De esta manera, la opción se acota a la voluntad de cada sostenedor de estos liceos a emprender con la iniciativa y -como siempre- a los recursos.
Pero los resultados, hoy representan evidencia. “El cambio fue espectacular. En pocos meses, los alumnos comenzaron a dedicarse a los deportes, a alimentarse y dormir mejor, e incluso como notamos que empezaron a vestirse con mayor formalidad, les ofrecimos el crear para ellos unos uniformes especiales con un aspecto pre-militar, lo que aceptaron y les encantó”, repasó el director del Liceo Polivalente de San Nicolás.
¿O solo basta con la escuela? Pese al entusiasmo de un sector por expandir este tipo de especialidades en la zona, otras voces guardan algo de distancia y creen que es mejor concentrar esfuerzos en la Escuela de Formación que se proyecta para el sector de Cato y que contará con una capacidad para 240 alumnos gracias a un esfuerzo representado en cerca de $9. 800 millones en total.
Así al menos, se desprende las palabras del gobernador de Ñuble, Óscar Crisóstomo. “Una estrategia clave para poder tener más carabineros hoy activos es precisamente aumentar los cupos de la formación de esta gran institución. Actualmente son muy pocos los cupos a nivel nacional que existen y muy pocas las regiones que tienen escuelas de formación para poder tener más carabineros activos el día de mañana”, dijo Luego de reunirse con seremis y otros gobernadores del país, la autoridad regional concluye que “una de las estrategias efectivas, y que la mayoría de los gobernadores en Chile está disponible a hacerlo, es poder tener escuelas transitorias de formación en cada una de las regiones de nuestro país y plantear y trabajar la escuela definitiva”, haciendo alusión a la escuela provisional que está pronta a inaugurarse en Quirihue.
La postura, también es secundada por el coronel (r) y exprefecto de Carabineros Ñuble, Jhon Polanco. “Esta idea es una formación que puede correr en forma paralela y que claramente ayuda, pero yo soy más bien de la idea que el proceso de captación para el ingreso a la escuela, tiene que ser en el modo tradicional, es decir, desde que se obtiene el requisito, puede optar a las escuelas de formación que hoy existen en el país”. Lo que sí y no hay que hacer Finalmente, el coronel Polanco, como también el coronel (r) Ricardo Asfura, quien también fuera prefecto en Ñuble coinciden en que “si hay gente desestimando la carrera es por la falta de apoyo y hasta abandono que alguna vez les mostró el Estado.
Llegó un momento en que estaba la idea que el delincuente tenía más protección y derechos que el Carabinero”. Otro puntos como las bajas remuneraciones, la apertura de posibilidades laborales que se abrieron en el mundo privado (guardias) o “incluso en los municipios, donde las pagan más que en la institución, hace que muchos prefirieran retirarse antes y alcanzar a optar a uno de esos cupos”, explica Asfura. Para Polanco, otra clave es “no volver a dar señales de desamparo, pero esto no significa que para poder llenar estas 12 mil vacantes, se baje la exigencia para postular.
Vimos como en otros países que, por querer aumentar la dotación, admitieron personas que no dieron el ancho e incluso esos cupos los tomaron los hijos de jefes del mundo narco o del crimen organizado, lo que dejó a esas policías más vulnerables a la corrupción”. Finalmente, en este debate se suma Marco Aurelio Reyes, quien plantea que “el gran error fue el haber pasado Carabineros al Ministerio del Interior, porque los convirtieron en un arma política y de represión. Hoy, que pasaron a Defensa, esperamos que todo esto cambie”.