En efecto, porque el mundo popular y las capas medias de nuestro país son los que tendrán que cargar con los costos del impacto de la guerra de Trump en Irán, sin que el Estado las favorezca con compensación alguna. Por otra parte, se están conculcando derechos sociales a los sectores más vulnerables de la sociedad, mientras se favorece al 1% más rico de la población con una reducción de impuestos. Vivimos tiempos difíciles, que obligarán a mayor firmeza de la sociedad en la defensa de la soberanía nacional y, en particular, para asegurar la protección de los recursos naturales, frente al proyecto colonizador de Trump.

Al mismo tiempo, la oposición política, junto a las organizaciones sociales, sindicales y territoriales deberán coordinarse estrechamente para defender derechos sociales y medioambientales, los que anuncian peligros con las medidas de Kast.