En Socios de la parrilla a domicilio, el alcalde de Maipú abrió su lado más íntimo y reflexionó sobre el amor, las relaciones y la posibilidad de formar familia. Un momento más íntimo y reflexivo marcó el reciente episodio de Socios de la parrilla a domicilio, cuando Pancho Saavedra, Pedro Ruminot y Jorge Zabaleta visitaron al alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic. En medio de la conversación, que inicialmente abordaba su historia personal y trayectoria, el diálogo giró hacia un terreno más personal: su vida amorosa.

Fue entonces cuando el edil sorprendió con una confesión directa. “A mí me cuesta enamorarme, yo creo”, señaló, abriendo un espacio poco habitual en su exposición pública. Alcalde Tomás Vodanovic aborda su estado sentimental La conversación avanzó cuando Pancho Saavedra le preguntó si le gustaría casarse y tener hijos.

La respuesta de Vodanovic fue honesta y reflexiva. “Yo creo que amar a alguien y ser correspondido es una cuestión bonita en la vida, no tan probable creo yo. Creo que es difícil, sobre todo cada vez que uno es más adulto, yo creo que va costando más”, comentó.

La frase generó inmediata reacción en el panel. Pedro Ruminot, en tono de broma, le dijo: “Yo creo que estás decepcionado”, desatando risas entre los presentes y manteniendo el tono distendido del programa. La posibilidad de ser padre Pero el momento más profundo llegó cuando el animador insistió con una pregunta directa: si le gustaría convertirse en padre.

“Mucho tiempo dije que no”, respondió el alcalde, antes de explicar su postura. “Para ser padre tienes que reunir unas condiciones bien especiales, o sea, primero una relación de pareja muy sólida, muy estable, de mucha proyección. Sin tener eso creo que no hay condiciones que hagan posible una paternidad seria como a mí me gustaría”, reflexionó.

Entre la política y lo personal El momento mostró una faceta distinta de Tomás Vodanovic, alejada del rol político y más cercana a su vida personal. Así, Socios de la parrilla a domicilio volvió a demostrar su capacidad para generar conversaciones auténticas, donde sus invitados no solo comparten anécdotas, sino también reflexiones profundas sobre sus propias vidas. Un pasaje que dejó claro que, más allá de la contingencia, también hay espacio para hablar de amor, dudas y decisiones que marcan el futuro.