Verónica, quien reside en Gultro, se apresuró a responder que el servicio es “horrible”, situando la mayor desventaja de la locomoción en “los minutos que tienen ellos para desplazarse”, teniendo en cuenta que son “muy distantes los períodos entre que pasa una micro y otra”. No obstante, ante el posible panorama, su opinión se centró en el entendimiento, pues a su juicio “ya somos muy pocos pasajeros. De repente da pena ver tres o cuatro.
¿Y el petróleo? ¿El gasto de los materiales de reposición? También se entiende por esa parte.
Es su fuente de trabajo”. Asimismo, la dama apuntó a que esto podría deberse al aumento de bencinas efectuado durante el mes de marzo, lo que, sumado a la cantidad de pasajeros que hacen uso de este medio de transporte, “yo creo que ellos no logran recaudar lo que tienen que recaudar”. Finalmente, Juan Carlos calificó este escenario como “perjudicial, porque mucha gente necesita de la locomoción colectiva, entendiendo cómo han subido los pasajes”.
Para el ciudadano, “la locomoción colectiva es una herramienta necesaria para que la gente se pueda movilizar”, por lo que en su ideal para el correcto funcionamiento de la misma está contemplado “que extiendan los horarios y que cumplan con los recorridos”. Autoridades se oponen Al ser consultado, el seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Julio Gutiérrez Sepúlveda, sostuvo que “en Rancagua y Machalí el transporte urbano es regulado”, haciendo alusión a que se trabaja con el perímetro de exclusión, por lo que “no pueden disminuir la frecuencia que está por contrato establecida. Si lo hacen, están sometidos a procesos sancionatorios, a multas asociadas”.
Por ende, se refirió a que ha existido “un diálogo permanente” y “productivo, durante este mes y medio que estoy como seremi” con los operadores, por el cual “hemos entendido la problemática en la que ellos se encuentran” y “hay resultados”. En respuesta, Gutiérrez aclaró que “el día sábado, el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, hizo un anuncio en donde vamos a inyectar recursos a los operadores regulados del sistema de transporte público”, que en la región corresponderían a “transferencias por más de 200 millones de pesos para inyectar liquidez a los operadores y de esa manera asegurar el servicio de los usuarios”. Respecto a este subsidio, el seremi informó que “en este minuto tenemos a todos los operadores con las propuestas aceptadas, así que esta subvención debiera llegar durante el mes de mayo”.
Igualmente, aseguró que “hemos estado revisando permanentemente la frecuencia de los operadores y no hemos visto alteraciones […] en la frecuencia de ninguno de los operadores tanto de Rancagua como de Machalí”. Desde el Gobierno Regional de O’Higgins, el gobernador Pablo Silva Amaya expresó “lamentamos estas situaciones que afectarán a las personas de más escasos recursos, a aquellos que se movilizan en locomoción colectiva, y esto producto del alza de los pasajes”. Sin embargo, el gobernador manifestó que entienden “la oposición que han manifestado los empresarios para hacer factible la sobrevivencia de ellos como recorridos, pero claramente la disminución perjudica especialmente a la clase media”.
Ante estas condiciones, la autoridad regional comentó que “este año tenemos proyectado una inversión de 4 mil 850 millones de pesos para la adquisición de nuevos buses eléctricos, autos eléctricos y la renovación de colectivos”, inversión pensada para apoyar al gremio del transporte público en Rancagua y quienes viajan en él.