En total, según Alfonso Díaz, gerente general de Chilexpress, hoy son 23 las materialidades que se utilizan puertas adentro de la operación de la compañía de logística y envíos nacionales: entre ellos, metales, plásticos y vidrios. En 2020 desde la compañía apostaron por dejar de enviar –en su totalidad– sus residuos a rellenos sanitarios y, a cambio, comenzar a reciclarlos, reutilizarlos o derechamente evitarlos. Seis años después, Diaz afirmó a DF que lo lograron, y, de paso, que recibieron la certificación de la firma europea Aenor (que los auditó durante tres meses), de ser oficialmente una empresa "Residuo Cero", la primera en Chile.

Ahora, según el ejecutivo, desde Chilexpress proyectan evitar el envío de cerca de 2. 000 toneladas a rellenos sanitarios, lo que generaría ahorros “del orden de US$ 1 millón al año”. “Y se producen en una buena parte en todos los insumos que dejamos de comprar, sea porque encontramos una manera de evitarlos o porque estamos rehusando, reutilizando o reparando”, explicó.

En esta misma línea, con el objetivo de llegar a cero emisiones netas de carbono para 2035, anunció que invertirán US$ 5 millones para ampliar su flota a 200 vehículos eléctricos, un 25% del total. Esta estrategia, explicó, se da en medio de un contexto de alzas de combustibles, donde “esta flota nos permite generar ahorros importantes operacionales, que vienen a reforzar nuestra idea de que los objetivos de sostenibilidad no se contraponen a los objetivos de negocio o financieros”.