“Nos preocupa el tema de seguridad, porque ya estamos teniendo hartos inconvenientes, especialmente por todo el borde de la calle Rosauro Acuña, por personas desconocidas deambulando en la noche, desórdenes, consumo de alcohol y drogas en el entorno de la villa. Eso se ha notado bastante, y eso que todavía no empieza a funcionar el hospital en su plenitud”, dijo. Los dirigentes de los sectores aledaños al nuevo Hospital Regional participan en una mesa de trabajo junto al municipio, Dirección de Tránsito y Salud donde han expuesto sus inquietudes.
Zonas de exclusión La Municipalidad de Chillán anunció que actualizará la ordenanza de comercio ambulante para crear “zonas de exclusión” en el entorno del nuevo Hospital Regional y en otros puntos críticos de la ciudad. La medida fue acordada en una mesa de trabajo que reunió a gremios de transporte mayor y menor, transporte escolar, Carabineros de Chile, Seremi de Transportes, la directora subrogante del hospital y la Dirección de Tránsito municipal. “La iniciativa responde a la necesidad de mantener el orden y la seguridad ante el alto flujo que generará el recinto ubicado en Avenida O’Higgins con Rosauro Acuña entre otras vías aledañas.
Estamos ocupados y preocupados de la seguridad que va a existir en el sector, del comercio ambulante que se puede establecer tomándose bienes nacionales de uso público. Y eso no va a estar autorizado”, afirmó el alcalde Camilo Benavente. Lautaro Arias Berrocal, director de Seguridad Pública e Inspección Municipal, detalló que se proyecta la circulación de miles de personas diarias, para lo cual es fundamental dar garantías de seguridad y favorecer el desplazamiento de usuarios del recinto asistencial.
“Este va a ser un tremendo hospital y tenemos que tener las vías expeditas. La ciudadanía lo requiere pues las vías deben estar abiertas y sin que existan trabas para circular”, remarcó. La autoridad indicó que juntas de vecinos manifestaron su inquietud por la adecuada mantención de plazoletas aledañas al hospital.
“Los vecinos están preocupados de cómo vamos a ayudarle a que esos espacios verdes y de recreación no sean tomados”, dijo. En cuanto a la iniciativa, Arias destacó que “no se limitará solo al entorno del hospital, pues estamos trabajando en actualizar la ordenanza del comercio ambulante para poner zonas de exclusión, porque la ciudadanía lo requiere”, confirmando que se evaluarán otras zonas de la ciudad donde el comercio informal genera conflicto con el tránsito y el uso del espacio público. Transporte y congestión El funcionamiento del nuevo hospital también traerá consigo un fuerte aumento en la movilidad urbana.
La Federación de Taxis Colectivos de Ñuble confirmó que algunas líneas ya comenzaron a modificar parcialmente sus recorridos para acercarse al recinto. “Las líneas que vienen de Chillán Viejo principalmente son las que han hecho alguna pequeña modificación a los recorridos. Estamos hablando de las líneas 15, 36, 21 y 39”, explicó Juan Campos, presidente del gremio.
Añadió que el resto las líneas no tendrían que actualizar sus trayectos. “Los recorridos que hoy pasan por el Herminda Martín se van a mantener porque ese hospital seguirá trabajando, independiente que en octubre estarían cambiando las especialidades hacia el nuevo hospital. Además, el Violeta Parra seguirá trabajando igual, porque es un cesfam”, dijo.
Campos precisó que “uno de los problemas que ven los colegas es que por Rosauro Acuña pasan camiones cargados con madera que vienen desde Pinto y toman esa conexión para salir a la Avenida O’Higgins, entonces las autoridades quedaron de ver eso y despejar las calles interiores del hospital porque habrá una gran afluencia y también despejar del comercio informal”. Para mejorar el flujo vehicular en ese sector, se había considerado la posibilidad de habilitar una tercera vía en la Avenida O’Higgins, que en la actualidad está cortada y usada como caletera, sin embargo, desde la Municipalidad de Chillán aclararon “lo que se denomina tercera vía en Av. O’Higgins corresponde a un diseño de accesibilidad que fue aprobado por el Minvu en el Proyecto Mejoramiento Av.
O’Higgins, por lo que para modificarlo se deberá contar con aprobación de Serviu Ñuble”. “Es una posibilidad, pero requiere elaborar un proyecto de ingeniería para abordar todas las especialidades que requieren modificación (aguas lluvias, alcantarillado, red de gas, postes de alumbrado, semáforos, etc)”, agregaron. Del mismo modo, informaron que adicionalmente “la Dirección de Tránsito está evaluando la modificación en el sentido de tránsito de algunas calles cercanas para mejorar la movilidad”.
Actual hospital Desde el entorno del Hospital Herminda Martín también ven con optimismo la modernización de la red asistencial, aunque recuerdan que el antiguo recinto continuará funcionando junto al Cesfam Violeta Parra, por lo que el flujo urbano en ese sector no desaparecerá completamente. “Como vecinos estamos esperando que todo sea un cambio para mejor. De hecho, tenemos locomoción, la línea Agronomía nos deja justo afuera del hospital nuevo, somos una comunidad de bastante adulto mayor, entonces que tengamos locomoción que nos favorezca es bueno para nosotros”, destacó Alicia Inostroza, presidenta de la Junta de Vecinos Manuel Montt.
Mantienen las esperanzas que disminuya prontamente la presencia de vendedores informales que se ubican en las cercanías del centro de salud. “Los negocios establecidos en los alrededores del hospital se han mantenido, no se ha visto nada de cierres o traslados, igual creo que por las obras ha bajado un poco las ventas. Esos locales son necesarios porque igual está el Violeta Parra y el Servicio Médico Legal”, dijo.
Viviana Rubio, dirigenta de la junta vecinal Población Coihueco, indicó que “el comercio ambulante en el Hospital Herminda Martín sigue tal cual, eso nos afecta porque uno no puede caminar bien, se achican las veredas, entonces, cuesta caminar, sobre todo a la gente que tiene discapacidad o que anda en silla de ruedas. Esperamos que con el funcionamiento del nuevo hospital se trasladen para otro lugar”.