Mientras la causa contra Vásquez continuará en tribunales, Paillán accedió a una salida alternativa que incluye la suspensión de su licencia por seis meses y el pago de 200 mil pesos a una organización benéfica. No obstante, otro elemento que generó fuerte inquietud fue la tardanza en el retiro de los vehículos involucrados. Según se reportó, hasta las 3 de la madrugada del sábado estos aún permanecían en el lugar del accidente bajo resguardo policial, afectando la circulación y generando riesgo para otros conductores.
Esta situación ha sido interpretada como una señal de la sobrecarga operativa de Carabineros en la ciudad, pero también abre cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta ante emergencias viales de este tipo. El caso deja en evidencia un doble problema: por un lado, conductores que circulan sin cumplir requisitos básicos, poniendo en riesgo la vida de terceros; y por otro, un sistema que no logra responder con la rapidez necesaria para restablecer la normalidad tras este tipo de hechos, lo que aumenta la sensación de inseguridad entre los vecinos.