El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que elevará la semana que viene al 25% los aranceles a los automóviles europeos porque la UE "no está cumpliendo" con el acuerdo comercial cerrado en julio del año pasado. "Me complace anunciar que, dado que la Unión Europea no está cumpliendo con nuestro acuerdo comercial plenamente pactado, la próxima semana aumentaré los aranceles aplicados a la Unión Europea para autos y camiones que entren en Estados Unidos. El arancel se incrementará hasta el 25%", anunció el líder republicano en la red social Truth.

El mandatario aseguró que los gravámenes no se aplicará a los automóviles fabricados en instalaciones de EEUU. "Se entiende y se acuerda plenamente que, si producen autos y camiones en plantas de EEUU, no habrá NINGÚN ARANCEL", apuntó. La UE había aceptado eliminar los aranceles sobre los bienes industriales estadounidenses a cambio de un tope del 15% para la mayoría de sus productos.

Se trataba de un pacto desigual, pero con el que el bloque comunitario buscaba mantener a Trump implicado en la guerra en Ucrania y evitar una ruptura total en las relaciones comerciales. Si bien el Tribunal Supremo de EEUU dictaminó a principios de este año que Trump no podía usar poderes de emergencia para imponer aranceles inmediatos a sus socios comerciales, las tarifas sobre los automóviles se emiten bajo una autoridad legal diferente y no se vieron afectados por ese fallo. El anuncio de Trump ha llevado a las marcas de autos europeas que cotizan en Wall Street a cotizar en números rojos.

Stellantis, dueño de Fiat y Peugeot, cede un 1,5% en la Bolsa de Nueva York, mientras que Ferrari retrocede un 1,8%. Los ADR de Mercedes y Volkswagen caen alrededor de un 1,5%, mientras que los de Renault y BMW retroceden un 0,8% y un 0,3%, respectivamente. Discrepancias Trump no ha especificado qué puntos ha incumplido la UE del acuerdo comercial, que aún está pendiente de ratificación por parte de Bruselas.

El Parlamento Europeo ha pedido una serie de salvaguardas que permitan suspender su implementación si Trump amenaza con nuevos aranceles al bloque comunitario o pone en riesgo su integridad territorial, como ocurrió en enero durante la crisis diplomática por el control de la isla de Groenlandia. Un punto clave de fricción han sido los aranceles sobre los metales. En agosto, EEUU amplió un arancel del 50% sobre el acero y el aluminio a cientos de nuevos productos.

La medida provocó acusaciones de que la primera potencia del mundo estaba incumpliendo compromisos recientes. Las empresas se enfrentaron a la dificultad de calcular los gravámenes, que se basaban en el porcentaje de estos metales en sus productos.