El mandatario estadounidense reforzó la presencia militar en Europa del Este y vinculó la decisión a su cercanía con el presidente polaco Karol Nawrocki. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves el envío de 5. 000 soldados adicionales a Polonia, reforzando así la presencia militar estadounidense en Europa del Este en medio de crecientes tensiones dentro de la OTAN y diferencias con varios aliados europeos por la guerra con Irán.

El anuncio fue realizado a través de Truth Social, donde Trump vinculó directamente la decisión a su relación con el presidente polaco Karol Nawrocki, líder conservador al que respaldó públicamente durante la última campaña presidencial en Polonia. “Me complace anunciar que Estados Unidos enviará 5. 000 tropas adicionales a Polonia”, escribió el mandatario republicano, destacando la cercanía política con Nawrocki y calificando su elección como “exitosa”.

La medida representa un giro respecto a las señales previas de la Casa Blanca, que durante los últimos meses había evaluado reducir parte de su presencia militar en Europa. De hecho, días antes el vicepresidente JD Vance confirmó retrasos en un despliegue previsto para territorio polaco, mientras Washington también había anunciado la retirada de efectivos estacionados en Alemania. El fortalecimiento militar en Polonia ocurre en un contexto marcado por la guerra entre Rusia y Ucrania y el aumento de la presión de Trump hacia los países miembros de la OTAN para elevar su gasto en defensa y asumir un rol más activo en seguridad.

La decisión también fue interpretada como una señal de respaldo estratégico hacia uno de los gobiernos europeos más alineados con la política exterior de Trump dentro de la alianza atlántica. En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio endureció el tono contra varios aliados europeos antes de una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN en Suecia. Rubio criticó especialmente a España por limitar el uso de bases militares para operaciones vinculadas al conflicto con Irán y cuestionó el compromiso de algunos países europeos con las acciones impulsadas por Washington.

Las tensiones serán parte central de la próxima cumbre de líderes de la OTAN programada para julio en Ankara, donde se debatirá el aumento del gasto militar y la reorganización de tropas estadounidenses en Europa.