La respuesta de Trump no se hizo esperar: "Es ella (Meloni) la que es inaceptable, porque no le importa si Irán tiene un arma nuclear y volaría por los aires a Italia en dos minutos si tuviera la posibilidad", dijo en entrevista con el diario italiano Corriere della Sera. "Ya no es la misma persona, e Italia no será el mismo país. La inmigración está matando a Italia y a toda Europa", sentenció el republicano, tras confirmar que Meloni y él no hablan "desde hace mucho tiempo".

"Quiso hacerse el gracioso" No solo Meloni cuestionó los dichos de Trump. Desde el apartido ultraderechista español Vox también criticaron al Presidente estadounidense, con quien tiene mucha afinidad. "Quiso hacerse el gracioso y se pasó de frenada", afirmó el secretario general del grupo parlamentario de la colectividad, José María Figaredo, en diálogo con Telecinco.

Desde el partido defendieron la labor de León XIV: "La misión del papa no es la de someterse al escrutinio de ningún político y él mismo ha indicado que no va a entrar a debatir ni a responderle a Trump y yo quisiera también mantenerme en esa línea", afirmó la portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, Pepa Millán. "Lo lógico es que el papa esté a favor de la paz y del no a la guerra", sostuvo Millán, quien agregó: "En eso estamos todos. Cosa diferente es que (el presidente español, Pedro) Sánchez haya utilizado ese eslogan de forma perversa como si aquí el único que estuviera en contra de la guerra fuera él".

Las críticas también se hicieron sentir en Estados Unidos. El obispo Robert Barron, que hace unos días aplaudía a Trump como invitado de Pascua en la Casa Blanca, calificó las declaraciones del Mandatario de "totalmente inapropiadas e irrespetuosas" y lo instó a disculparse. Los cuestionamientos crecieron después de que el Presidente estadounidense publicara en sus redes sociales una foto generada con IA que lo muestra a él mismo como un salvador similar a Jesucristo, lo que indignó a los cristianos conservadores, la gran mayoría de ellos cercana al republicano.

"QUITE ESTO, SEÑOR PRESIDENTE", publicó David Brody, un destacado comentarista de la Christian Broadcasting Network, quien apoya a Trump. "Usted no es Dios. Ninguno de nosotros lo es.

Esto va demasiado lejos. Se pasa de la raya", agregó. Mientras, el Mandatario ha insistido en sus palabras contra el papa y se niega a disculparse.

Habrá que esperar como seguirá su relación con varios de sus aliados.