En un nuevo capítulo de la creciente tensión internacional, Donald Trump decidió castigar a Alemania por cuestionar su versión sobre la guerra que mantiene contra Irán y retirará 5. 000 soldados estadounidenses de la nación europea. La arremetida del inquilino de la Casa Blanca contra el histórico aliado de la OTAN, amplía más su brecha con Europa por causa del conflicto bélico que inició junto con Israel el pasado 28 de febrero.

La decisión llegó como reacción directa del magnate republicano a las duras declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz, quien aseguró que Irán está “humillando” a Estados Unidos y demostrando ser “evidentemente más fuerte de lo que se pensaba”. «Toda una nación está siendo humillada por la dirigencia iraní, sobre todo por la llamada ‘Guardia Revolucionaria'», afirmó la semana pasada durante una intervención en el instituto Carolus-Magnus-Gymnasium de la localidad de Marsberg. Criticó a Trump por no haber consultado con Alemania la decisión de iniciar su agresión contra la nación islámica e indicó que ya le ha expresado su escepticismo sobre la situación en dos ocasiones.

«Si hubiera sabido que esto seguiría así durante 5 o 6 semanas y que empeoraría cada vez más, se lo habría dicho de forma aún más contundente», dijo. Canciller alemán: «Los iraníes son evidentemente más fuertes de lo que se pensaba» Merz, expresó sentirse «desilusionado» por las acciones conjuntas de Washington y Tel Aviv, y señaló que a su juicio, la Unión Europea debería trabajar centrada en el objetivo de encontrar una solución diplomática al conflicto. «Los iraníes son evidentemente más fuertes de lo que se pensaba y los estadounidenses, al parecer, tampoco tienen una estrategia realmente convincente en las negociaciones», afirmó y señaló que esta situación «complicada» tiene repercusiones directas en el rendimiento económico de Alemania » y, por eso, debe terminar lo antes posible», afirmó.

Donald Trump no tardó en responder y cargó contra el canciller alemán, indicando que «no sabe de lo que habla». «Si Irán tuviera armas nucleares, el mundo entero estaría en peligro”, espetó el mandatario, que luego remató instando a Merz a ocuparse de los problemas de su “destrozado país” y de su “total ineficacia” en la mediación del conflicto entre Rusia y Ucrania. Consecuencias económicas «devastadoras» para localidades alemanas La retirada de tropas de, sería solo la punta del iceberg.

Según reveló The New York Times, también peligra el despliegue de misiles estadounidenses de alcance medio en territorio alemán, un acuerdo estratégico sellado en 2024 entre Joe Biden y el entonces canciller Olaf Scholz, considerado clave para la seguridad europea. El propio Merz reconoció que hoy es “prácticamente imposible” que Estados Unidos suministre esos sistemas. El analista político alemán Iván Kuzmín advirtió a RT que el impacto no será solo geopolítico, sino también económico.

Pequeñas localidades como Ramstein-Miesenbach, cuya economía dependía del contingente estadounidense, enfrentarían “consecuencias devastadoras”. Su alcalde, Ralf Hechler, calcula que entre personal militar y familias, la salida afectará a entre 10. 000 y 12.

000 personas. “Para Ramstein, eso sería fatal”, sentenció. Más allá de los números, lo que realmente estremece a Europa es el mensaje político.

El presidente serbio, Aleksandar Vucic, calificó la situación como “un punto de no retorno”. “Se está desmoronando todo a partir de una sola declaración. Es evidente que los intereses ya no coinciden”, declaró.

En opinión de Kuzmín, la decisión de Trump podría acelerar la remilitarización de Alemania, aunque dudó que el Congreso alemán apruebe el gasto necesario.