Sacralización de la política Asimismo, el apóstol Juan advertía en sus epístolas sobre el peligro de los ídolos y de los falsos cristos. Y, aunque estas palabras poseen un sentido teológico, también pueden leerse desde una perspectiva política y social, pues las epístolas fueron escritas en medio de tensiones imperiales, disputas de poder y fuertes crisis colectivas. Lee también...

Trump lanza nuevo dardo al Papa y se muestra como Jesús: fue criticado incluso por el presidente iraní Lunes 13 Abril, 2026 | 11:09 Aun cuando, el cristianismo ya no es objeto de persecución -como lo fue durante los primeros siglos por parte del Imperio romano- eso no quita que actualmente se encuentre inserto en un escenario de enorme pluralismo religioso, ideológico y mediático, que lamentablemente tiende a tergiversar su auténtica esencia. En ese contexto, resulta interesante observar cómo el apoyo a Trump proviene de sectores muy diversos: neopentecostales, protestantes tradicionales e incluso algunos grupos de católicos conservadores. La consecuencia es una peligrosa hibridación entre convicciones religiosas y preferencias políticas, donde la fe deja de orientar críticamente la acción pública y pasa a funcionar como un mecanismo de legitimación partidista.

Evidenciando el verdadero riesgo, ya que la política pasa de ser un espacio de deliberación a transformarse en una forma de devoción emocional hacia líderes convertidos en figuras virtualmente sagradas.