Una comitiva proveniente de Hungría visitó la Academia Diplomática de Chile Andrés Bello la tarde del lunes, el mismo día en que El Mostrador publicó una investigación sobre el anuncio del nuevo primer ministro de Hungría, Péter Magyar, de investigar los fondos que el Gobierno de ese país entregó a la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) y a otros grupos de la extrema derecha global, entre ellos, la Political Network for Values (PNfV), organización que presidió José Antonio Kast durante dos años. La visita generó ruido en círculos diplomáticos, debido a que la delegación estaba compuesta por el director de un poderoso think thank Húngaro –el Mathias Corvinus Collegium (MCC)–, una fundación que se ha transformado en la principal cantera de ideas nacional-conservadoras financiadas por el Gobierno de Viktor Orbán. La pregunta que todo el mundo se hizo fue la pertinencia de vincular a los futuros diplomáticos chilenos, que se forman con prescindencia política, con un centro de estudios de ultraderecha acusado de corrupción, financiamiento político irregular y eventual uso indebido de dineros públicos.

La comitiva estuvo encabezada por el director del Centro de Estudios Europeos de la MCC, Rodrigo Ballester, quien ha asegurado públicamente que “el conservadurismo es el nuevo punk” y que Hungría se había transformado en el epicentro de una guerra cultural. “El verdadero Occidente está aquí. Es conservador.

La Unión Europea ha traicionado a Occidente. Occidente se está suicidando y Orbán tiene el proyecto de salvarlo”, ha comentado Ballester sobre el proyecto político del ahora ex primer ministro de Hungría. La visita de la delegación al país coincide con los cuestionamientos internacionales sobre el vínculo entre dirigentes del Mathias Corvinus Collegium y la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), organización estadounidense que agrupa a partidos, fundaciones y think tanks de extrema derecha que habría sido financiada con recursos provenientes de la administración de Orbán, entre ellos, la corporación sin fines de lucro que presidió José Antonio Kast entre los años 2022 y 2024.

Un posteo en el Instagram de la Academia Diplomática Andrés Bello, publicado el lunes en la tarde, expresa que agradece a la “Embajada de Hungría el compartir esta iniciativa académica de gran valor, para la cooperación y vinculación de nuestros estudiantes”. “En la oportunidad, dirigidos por el Director del Centro de Estudios Europeos, Sr Rodrigo Ballester, tuvieron un espacio para debatir sobre temas relevantes de las relaciones internacionales”, publicó la Academia Diplomática de Chile Andrés Bello, ACADE, en sus redes sociales. Consultados sobre el encuentro por El Mostrador, el director de la ACADE, Hernán Bascuñán, aseguró que la comitiva no fue invitada por la institución.

“La embajada de Hungría nos pidió si podían hacer una actividad acá, que era conversar con nuestros alumnos y así lo hicimos. Nada más que eso. Siempre que vienen estudiantes de Estados Unidos, de Europa, de donde sea, nosotros los recibimos”, explicó sin ahondar en otros requerimientos.

La Unidad de Investigación de este medio se comunicó con la embajadora de Hungría en Chile, Edit Bucsi-Szabó, pero hasta el cierre de esta edición no recibimos respuesta de la jefa diplomática. Los hermanos Kaiser y la relación del MCC con Chile La visita al edificio de la Academia Diplomática, ubicada en calle Moneda 1096, no fue el único encuentro que tuvo la delegación encabezada por el español Rodrigo Ballester. Durante la misma jornada, los estudiantes estuvieron en la sede del ex Congreso Nacional con la senadora Vanessa Kaiser, quien también públicó una foto del encuentro en su Instagram.

“Hoy recibimos a una delegación del Mathias Corvinus Collegium, la principal entidad de educación complementaria de Europa Central, una institución puntera (sic) con más de 8. 000 alumnos y 31 centros en Hungría y otros países de la región”, escribió la parlamentaria del Partido Nacional Libertario en la red social. Cinco días antes del encuentro en la sede del ex Congreso en Santiago, el hermano de la actual senadora, Axel Kaiser, se reunió con Rodrigo Ballester del MCC y el filósofo argentino Leonardo Orlando en la sede de la Fundación El Faro en Argentina, think tank libertario que, entre 2025 y 2026, gastó 1.

079 millones de pesos argentinos –alrededor de US$ 821 mil– en publicaciones de Facebook e Instagram, sin presentar un registro de balance ante la Inspección General de Justicia, según una investigación del medio trasandino Chequeado. El vínculo de los hermanos Kaiser con este tipo de organizaciones de extrema derecha radical no es nuevo. El excandidato presidencial Johannes Kaiser, fue uno de los invitados a la CPAC de Brasil, el año 2023, donde concurrió con la diputada Chiara Barchiesi.

Además de ellos, el propio José Antonio Kast, en su primera gira a Europa como Presidente electo, junto a su asesor comunicacional, Cristián Valenzuela, el diputado José Carlos Meza y el general en retiro Enrique Bassaletti, participaron en la VII Cumbre Trasatlántica realizada en febrero de este año. Este último viaje a Europa ha sido cuestionado duramente por el diputado (PS) Daniel Manouchehri, quien ha planteado que el actual Mandatario nunca ha transparentado de dónde obtuvo los recursos para acudir a la cumbre organizada por Political Network for Values (PNfV), la agrupación acusada de recibir dinero del Gobierno húngaro y que estaría en la mira del nuevo primer ministro de Hungría. La organización ultraconservadora liderada por el propio José Antonio Kast entre 2022 y 2024, ha sido sindicada por diversas investigaciones como receptora de dinero proveniente de la administración de Viktor Orbán, quien en 2020 le habría asignado 38 millones de florines, traspaso que incluso quedó registrado en la Gaceta Húngara, equivalente a nuestro Diario Oficial.

Un año después, en 2021, el Gobierno húngaro volvió a subvencionar a la PNfV con 140 mil euros, para financiar la IV Cumbre Trasatlántica. El dinero otorgado a la corporación encabezada por Kast se estima que también ha sido traspasado a través de otras organizaciones, como el Centro de Derechos Fundamentales de Hungría, encargado de financiar varios encuentros de la CPAC en Europa, entre ellos, uno del año 2022 donde la Political Network for Values fue anfitriona y Kast oficiaba como su presidente en ejercicio. Otra de las organizaciones que habría actuado como “correa distribuidora” de los recursos proporcionados por el Gobierno de Orbán es el Mathias Corvinus Collegium, cuyos miembros han tenido una cordial recepción esta semana por al menos dos instituciones representantes del Estado chileno.

Durante el año 2022, el think tank ultraconservador de visita en nuestro país fue financiado por el Gobierno húngaro con 1. 700 millones de dólares –según consignó una investigación del New York Times–, un monto equivalente casi al presupuesto total de la educación superior del país europeo. El centro de pensamiento ha tenido un estrecha relación con el MBH Bank, entidad financiera cercana al derrotado primer ministro Viktor Orbán, que ha sido cuestionada por prestar más de 8,2 millones de euros al partido ultraderechista Vox de España, recursos utilizados en las elecciones del año 2023, que han generado una fuerte controversia sobre un eventual financiamiento extranjero de campañas políticas en la península ibérica.

Uno de los principales accionistas del MBH Bank –según consigna una investigación del diario El País– es el Cornivus International Investment, fondo húngaro de inversión pública, propiedad del Banco Húngaro de Desarrollo, cuyo dueño es el Estado de Hungría. El organismo financiero también es considerado uno de los financistas de la campaña de Marine Le Pen, en el año 2022, y ha firmado varios acuerdos de cooperación estratégica con el MCC. La Unidad de Investigación de El Mostrador se comunicó con el Ministerio de Relaciones Exteriores, buscando aclarar cómo se gestó la visita de la comitiva del Mathias Corvinus Collegium a nuestro país, quién financió al grupo y si hubo alguna autoridad política que decidió invitar al país a miembros de una organización acusada de corrupción en Hungría.

Desde Cancillería comunicaron a este medio que fue la embajada de Hungría la que se contactó con la Academia Diplomática “para solicitarle un encuentro entre un grupo de estudiantes del centro de estudios europeo de la Fundación Mathias Corvinus Collegium y estudiantes de la Academia para intercambiar experiencias. Como es tradicional con todos los grupos que lo solicitan, se realizó una reunión en la que los estudiantes tuvieron la oportunidad de debatir e intercambiar opiniones”, señalaron.