El reciente atropello con resultado de muerte registrado en la ruta D-505, a la altura del kilómetro 10, en el pueblo de Limarí, volvió a poner en el centro de la discusión las condiciones de seguridad que enfrentan los peatones en rutas rurales. De acuerdo a información entregada por Carabineros, el hecho ocurrió cerca de las 20:50 horas, cuando, por causas que se investigan, una camioneta impactó a un hombre adulto que transitaba por la vía. Personal del SAMU concurrió al lugar, constatando el fallecimiento de la víctima en el sitio del suceso.

Por instrucción de la fiscalía, personal especializado de la SIAT se trasladó hasta el lugar para desarrollar las diligencias investigativas. “Concurrimos hasta la ruta D-505 para investigar un atropello, en el cual, una persona resultó fallecida en el lugar”, indicó el teniente Nicolás Castillo. Condiciones de riesgo para peatonesMás allá del hecho puntual, desde la comunidad advierten que las condiciones del sector representan un riesgo constante para quienes deben desplazarse a pie.

Así lo señaló la presidenta de la junta de vecinos de Limarí, Yasna Bórquez, quien afirmó que existen importantes falencias en materia de infraestructura. “La iluminación es nula, no hay postes en ese tramo”, sostuvo, añadiendo que en sectores no existen veredas habilitadas. En ese sentido, explicó que las personas muchas veces se ven obligadas a transitar por la calzada, especialmente en sectores donde la vegetación ha crecido sin control.

“Donde ocurrió el accidente, no hay vereda por un lado y en el otro la maleza ha ido ocupando el espacio donde uno podría pasar. Entonces la gente camina por la calle”, indicó. La dirigenta agregó que esta situación, sumada al exceso de velocidad de algunos conductores, ha derivado en accidentes.

“Hay muchas animitas por los atropellos que han habido en ese sector”, afirmó, dando cuenta de una preocupación que, según señaló, es compartida por los vecinos. Un problema que trasciende al sector El caso del pueblo de Limarí no sería aislado. A nivel nacional, los peatones figuran entre los usuarios más vulnerables en siniestros de tránsito.

De acuerdo a antecedentes de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET), durante 2024 se registraron 404 personas fallecidas en este tipo de hechos a nivel nacional, siendo el atropello uno de los tipos de accidente más frecuentes con 27,5% de los siniestros con resultado de muerte en el país. El informe además advierte que, si bien estos hechos ocurren en mayor número en zonas urbanas, es en sectores rurales donde se concentra una mayor cantidad de víctimas fatales, especialmente en condiciones de baja visibilidad o durante horarios nocturnos. Asimismo, se registra una mayor incidencia entre las 17:00 y las 20:59 horas, franja en la que coincide un alto flujo de personas con el inicio de condiciones de oscuridad.

Medidas a corto y largo plazoConsultada sobre posibles soluciones, la presidenta de la junta de vecinos indicó que existen medidas que podrían implementarse de manera inmediata, como reforzar la señalización y promover la educación vial. “Lo más cercano es trabajar en la educación y el respeto por la velocidad, porque las otras soluciones, como iluminación o veredas, son a más largo plazo”, señaló. En ese sentido, también planteó la necesidad de mayor fiscalización en rutas rurales, considerando que, según indicó, en estos sectores no siempre se respetan los límites de velocidad.

Llamado a la prevenciónDesde Carabineros reiteraron el llamado a la responsabilidad de todos los usuarios de la vía. “Se sugiere siempre mantenerse atento a las condiciones de tránsito, verificar el correcto funcionamiento de las luces del vehículo y realizar desplazamientos de manera segura”, indicaron. Mientras se desarrollan las diligencias para esclarecer las circunstancias del accidente, el caso vuelve a instalar una preocupación que trasciende este hecho puntual: las condiciones en que peatones deben transitar por rutas rurales de la comuna.

En sectores donde la iluminación es escasa o inexistente y no existen espacios habilitados para caminar, la prevención no solo depende de la conducta de los usuarios, sino también de avanzar en medidas que permitan reducir riesgos antes de que nuevos hechos vuelvan a repetirse.