Las llamadas “tierras raras” dejaron hace tiempo de ser un concepto desconocido reservado al mundo científico o minero. Hoy forman parte de una de las principales disputas geopolíticas y tecnológicas del planeta, debido a su uso en industrias de defensa, telecomunicaciones, inteligencia artificial y transición energética. Así lo explicó el asesor en asuntos públicos y defensa, Rodrigo Cárcamo, durante una entrevista en el programa Voces de Mando de El Periodista TV.
Según detalló el especialista, las tierras raras corresponden a un grupo de 17 elementos químicos utilizados para fabricar componentes tecnológicos de alta complejidad, especialmente en sistemas militares y electrónicos. “Las tierras raras tienen una incidencia directa en la superioridad operacional multidominio”, señaló Cárcamo, agregando que estos minerales están presentes en aviones F-35, submarinos, drones, radares y sistemas de propulsión militar. Presencia en la vida cotidiana Aunque suelen asociarse a la industria militar, el experto aclaró que las tierras raras también están presentes en múltiples tecnologías de uso diario.
“Un celular no funcionaría sin componentes de tierras raras. Tampoco las telecomunicaciones, los sistemas GPS o sensores para monitoreo y gestión de desastres”, explicó. Estos minerales también son fundamentales para baterías, energías renovables, vehículos eléctricos, sistemas eólicos y redes eléctricas modernas.
Entre los elementos más conocidos se encuentran el neodimio, utilizado en imanes de alta potencia; el terbio y el disprosio, esenciales para motores y sistemas electrónicos avanzados. Chile y el potencial minero Durante la entrevista, Cárcamo sostuvo que Chile posee importantes reservas potenciales de minerales críticos y tierras raras, especialmente en zonas del norte y en la Región del Biobío. Uno de los proyectos más avanzados actualmente corresponde al yacimiento de Aclara en Penco, iniciativa que podría iniciar operaciones durante los próximos años.
El analista planteó que el principal desafío para el país es decidir si continuará con un modelo exclusivamente extractivista o si avanzará hacia una industria capaz de procesar y desarrollar productos tecnológicos asociados a estos minerales. “Nos vamos a tener que preguntar si seguimos manteniendo una matriz extractivista o si avanzamos en procesar minerales y eventualmente producir bienes intermedios”, afirmó. Interés estratégico mundial El auge de las tierras raras ha provocado creciente interés de potencias como Estados Unidos y China, que actualmente lideran la producción y procesamiento global de estos recursos.
Cárcamo explicó que China concentra buena parte de la cadena de valor mundial, mientras Estados Unidos impulsa acuerdos y alianzas internacionales para asegurar suministro y reducir dependencia estratégica. En ese contexto, Chile comenzó recientemente a desarrollar una Estrategia Nacional de Minerales Críticos, orientada a identificar reservas y explorar posibilidades de desarrollo industrial. Defensa, innovación y soberanía Para el especialista, el debate sobre tierras raras no debe limitarse únicamente a la minería, sino que también involucra temas de soberanía tecnológica, defensa e innovación.
“Al fomentar industria hay más trabajo, más oportunidades en regiones y más desarrollo tecnológico”, sostuvo Cárcamo. El analista agregó que el desarrollo de capacidades nacionales en esta materia podría fortalecer la autonomía estratégica del país y generar nuevas oportunidades para universidades, centros de investigación y empresas tecnológicas vinculadas a la industria de defensa y energía.