Su sobrina Wilma Demierre Martínez subió al escenario para recibir la distinción y entregó un emotivo discurso. "Es un tremendo honor estar aquí, en representaciòn de la federación y mi tía. Ella es la arquitecta de muchos sueños de mujeres deportistas, dominó las canchas con esfuerzo, talento y perseverancia únicas", indicó.

"Llegó a ser considerada una de las mejores jugadoras sudamericanas de la historia. Su verdadero legado no se mide en los metales, sino que vive en cada niña y joven que desde Chile a los rincones más lejanos de Sudamérica se atreve a soñar con la grandeza", añadió en su discurso. Para cerrar, señaló que "Ismenia fue una pionera que demostró que el talento no tiene fronteras.

Aunque no está, Su valentía y liderazgo maternal hoy resuenan más que nunca. Gracias por enseñarnos que desde el rincón más alejado del planeta se puede triunfar". Pauchard, la mejor basquetbolista nacional de todos los tiempos, ganó títulos sudamericanos en Quito 1956 y Santiago 1960 con la selección.

Además, logró un bronce en los Panamericanos de Chicago 1959 y de Sao Paulo 1963.