Dentro del extenso listado de bandas internacionales que nos ha visitado durante el mes de abril, Tankard era sin duda uno de los más esperados, especialmente por los amantes del thrash quienes llegaron en masa a Club Blondie la noche del domingo para ser testigos del regreso de los reyes de la cerveza a Chile. Los originarios de Frankfurt aterrizaron en Santiago en medio de su gira “Kings of Beer” para presentar lo mejor de sus más de 40 años de trayectoria, de la mano de sus verdaderos himnos cerveceros que los han llevado a cultivar una sólida base de fans. La jornada comenzó con la presentación de Disaster, agrupación de Melipilla quienes hicieron estallar los primeros mosh de la noche con una energética presentacion que incluyó hasta una motosierra por parte de su vocalista.

Los nacionales se ganaron los aplausos de quienes a esa hora comenzaban a llenar timidamente el recinto capitalino con temas como Criaturas del Mal, Atormentado, Almas Negras, Genocidio y Motosierra del Infierno, entre otros. Rubén Garate (@brutal_pebre_) Rubén Garate (@brutal_pebre_) Luego de la banda soporte llegó el momento del plato fuerte de la velada. Decididos a dejar en claro su estatus dentro del thrash metal, los germanos abrieron los fuegos con One Foot in the Grave, tema de su disco homónimo lanzado en 2017 y que de inmediato desató una ovación del respetable.

Posteriormente fue el turno de The Morning After, un verdadero clásico de su época ochentera que marcó uno de los momentos más memorables de la presentación. Rapid Fire (A Tyrant’s Elegy) y Ex-Fluencer fueron las siguientes en sonar. Si bien en un comienzo se escuchaba un tanto saturado, con el pasar de los minutos se fue ajustando el sonido.

Rubén Garate (@brutal_pebre_) Para el deleite de la mayoría, los liderados por el carismático Andreas Geremia comenzaron a interpretar Need Money for Beer, canción que desató la locura en la cancha. Y para no bajar la intensidad, posteriormente fue el turno de Rectifier y Rules for Fools. Andreas Gutjahr se mostraba sumamente compenetrado con su guitarra mientras que a Frank Thorwarth se le veía disfrutando como niño chico junto a su bajo.

Punto aparte lo de Gerd Lücking, el miembro más reciente quien se lució detrás de la batería. Time Warp y Beerbarians fueron las siguientes para dar paso a Die With a Beer in Your Hand, otro himno de la banda que forma parte de Beast of Bourbon, uno de sus mejores trabajos “post 2000”. Rubén Garate (@brutal_pebre_) Fue así como peligrosamente nos acercábamos al tramo final de la jornada.

Después de interpretar Octane Warriors, Tankard nos dio un verdadero mazazo con A Girl Called Cerveza. Y para quienes querían oír más material clásico, llegó Chemical Invasion de su segundo disco, del mismo nombre, lanzado en 1987. Como no pdía ser de otra forma, Zombie Attack sonó como cañón, tema que crearon cuando recién daban sus primeros pasos en el mundo del metal.

Para cerrar transmisiones, escogieron R. I. B.

(Rest in Beer), una canción que aunque pareciera ser más reciente, lo cierto es que tiene ¡12 años! Una gran pieza que sin duda ya es de las infaltables de los alemanes. Rubén Garate (@brutal_pebre_) Alien fue la penúltima en sonar para finalmente tocar (Empty) Tankard y desatar una verdadera fiesta en el recinto, marcando un nuevo capítulo en la relación que los teutones tienen con su fanaticada local.

Lo de Tankard en Club Blondie fue una dosis intensa, pero necesaria, de thrash metal alemán a la vena, con su característico sonido crudo mezclado con un humor que han mantenido pese a los años. El público se retiró satisfecho por haber cerrado una semana disfrutando de un gran show de unas verdaderas leyendas del estilo.