Además, él explicó que esto se enmarca en el Tratado Antártico que se firmó en 1959 por 12 países, entre ellos Chile y Argentina, y que congela las reclamaciones de soberanía. "Todas esas pretensiones, de todos los países, están suspendidas mientras esté en vigencia el Tratado Antártico, y el día que ese tratado no esté en vigencia, se corre el riesgo de que la Antártica sea pasto de disputa geopolítica", precisó Viera-Gallo.