Con espíritu misionero y de evangelización, la delegación de la Diócesis de Rancagua participó del Encuentro Vocacional 2026 del Camino Neocatecumenal, realizado en el Santuario de Nuestra Señora del Carmen de La Tirana, en la Región de Tarapacá. Más de 1. 200 fieles llegaron hasta el histórico santuario del norte del país para vivir una intensa jornada de fe, marcada por la Eucaristía, el anuncio del Kerigma y los llamados vocacionales.

En ese contexto, la presencia rancagüina destacó por el compromiso y el testimonio de sus participantes, quienes recorrieron más de 1. 500 kilómetros para sumarse a esta experiencia eclesial. La delegación estuvo integrada por una familia de la comuna de Peralillo, junto a sus hijos, además de un grupo de jóvenes provenientes de Rancagua, quienes asumieron el viaje como una expresión concreta de una Iglesia en salida y en permanente misión.

El sello misionero de la participación fue reforzado por el acompañamiento del equipo itinerante responsable de la diócesis: el matrimonio conformado por Nicolás Guazzini y Mónica Serrano, el padre Manuel de Ornelas y el seminarista Freddy Guardado. Su presencia dio fuerza al sentido comunitario del encuentro y al llamado a anunciar el Evangelio desde la vida cotidiana. El momento central de la jornada fue la Santa Eucaristía presidida por monseñor Isauro Covili Linfati, obispo de Iquique, quien subrayó la importancia de la Palabra de Dios y la vida en comunidad como pilares fundamentales de la fe cristiana.

La participación de la Diócesis de Rancagua no pasó desapercibida y fue vista como una señal concreta del dinamismo misionero que vive la Iglesia local, en un encuentro que no solo convocó a cientos de fieles, sino que también renovó el envío de nuevos evangelizadores para distintas comunidades del país.