El Centro Cultural ConTensión partió hace unos días atrás la nueva temporada de “Libre Circulación”, una propuesta que cruza danza y reflexión social sobre la manera en que habitamos las ciudades, entendida como una de las grandes problemáticas de nuestro tiempo. La obra, que forma parte de la programación “Hecho en Biobío”, y tras las funciones desplegadas la semana pasada, se presentará esta semana -14, 15 y 16- y la próxima -21, 22 y 23 de mayo- en sala de cámara del Teatro Biobío. Todas a las 20.
00 horas. La obra surgió como parte de una investigación artística en torno al crecimiento acelerado de las ciudades, la reducción de los espacios comunes, el hacinamiento y las transformaciones que esto genera en la vida cotidiana de las personas. A través de la danza contemporánea, el montaje instala preguntas urgentes sobre el derecho a habitar, la convivencia, los límites entre lo público y lo privado, y la forma en que nuestros cuerpos se adaptan y resisten frente a entornos cada vez más restrictivos.
“En tiempos donde nos encontramos inmersos en entornos cada vez más complejos y solitarios, la invitación es experimentar una pausa necesaria para observar la ciudad desde otra perspectiva, para interrogarnos sobre el espacio que ocupamos, las distancias que sostenemos y las formas en que construimos comunidad”, explicó María José Yáñez Vidal, directora del Centro Cultural ConTensión y responsable de la puesta en escena. Tras su exitoso estreno en Artistas del Acero en julio de 2025, esta instancia ofrece al público una nueva oportunidad para acercarse a una creación que se ha destacado por su lenguaje físico, su profundidad conceptual y su capacidad de transformar problemáticas urbanas en una experiencia escénica sensible y cercana. “La propuesta no busca entregar respuestas cerradas, sino abrir una experiencia de observación y reflexión donde cada espectador pueda reconocerse desde su propia relación con la ciudad.
¿Cuánto espacio tenemos realmente para movernos? ¿Qué significa habitar un lugar? ¿Dónde comienza lo íntimo y dónde termina lo colectivo?
Estas son algunas de las preguntas que atraviesan el montaje”, añadió Yáñez. Propuesta consolidada La puesta en escena trabaja desde la fisicalidad como herramienta de pensamiento, transformando la experiencia urbana en una dramaturgia corporal que conecta directamente con la sensibilidad del público. “Se propone una experiencia escénica donde el movimiento se convierte en el lenguaje principal para representar tensiones sociales profundamente reconocibles.
Los cuerpos en escena transitan entre la cercanía, el roce, la presión, la búsqueda de espacio propio y la necesidad constante de coexistir con otros dentro de estructuras urbanas que muchas veces resultan opresivas”, señaló la directora. Destacar que desde ConTensión expresaron su satisfacción ante el logro que representa este nuevo estreno, el cual permite consolidar el centro cultural como una plataforma que desarrolla propuestas donde la danza no sólo se observa, sino también se piensa y se experimenta como una herramienta de lectura del presente. “La llegada de esta temporada a Teatro Biobío reafirma el compromiso del espacio con la circulación de obras regionales y con la visibilización de lenguajes escénicos contemporáneos que amplían la conversación cultural en el territorio”, concluyó Yáñez.
Las entradas están disponibles desde los $5. 000 en el sitio web del Teatro Biobío o directamente en el sistema Ticketplus.