Tras su estreno internacional en FIDMarseille y un premiado recorrido en festivales de cine de Francia, España, Colombia, China y Chile, el programa de distribución Miradoc Estrenos exhibirá en el país «Una sombra oscilante», una sensible ópera prima filmada en 16mm por la fotógrafa y artista visual chileno-argentina Celeste Rojas Mugica que toma como base el archivo fotográfico de su padre, un militante del MIR que debió exiliarse en Ecuador y luego regresar a Chile de manera clandestina. Bajo la producción de Bomba Cine y Eaux Vives, el documental recopila registros capturados durante las décadas de 1970, 1980 y 1990 —entre los que destaca, por ejemplo, el funeral popular de Salvador Allende tras el retorno a la democracia—, con los cuales la autora reconstruye la historia de su familia, generando un ensayo autobiográfico e híbrido, que dialoga entre el pasado fotografiado por su padre y los registros que ella ha realizado en el Chile reciente. «Mi padre ya estaba jubilado y más dispuesto a reivindicar una experiencia política que a lo largo de su vida había debido ocultar, y que está atravesada por su relación con la fotografía y su tarea como fotógrafo.
Fue en ese contexto en que empecé a imaginar una película con él», cuenta Celeste Rojas Mugica. Así, agrega la realizadora, «lentamente, fuimos hallando un modo, profundamente atravesado por el respeto, de entendernos y hacer una película juntos, donde él se librara del pudor, y sintiera también que había lugar para honrar la memoria de sus compañeros y sus luchas». Teniendo como base una exposición fotográfica realizada entre 2017 y 2019, que después dio paso a un fotolibro que hace parte de la misma obra, «Una sombra oscilante» aborda la manera en que las imágenes generan y deconstruyen la memoria —tanto de una familia como de un país— y la forma en que la fotografía está relacionada con las luces y sombras para su constitución, lo cual es comparado con los roces entre una dictadura y un proyecto revolucionario, un padre y su exilio, y múltiples identidades atravesadas por la experiencia del pasado.
«El carácter profundamente personal y a la vez político de la película busca habilitar una relación con la historia de nuestro país que rehúye de discursos monumentales o totalizantes y propone más bien acercarse, desde la fragilidad y la fragmentación, a un relato abierto y en disputa», puntualiza la documentalista. «Por otro lado», añade, «hay una dimensión material y sensorial especialmente distintiva: la relación con los archivos entendidos no solo como evidencia si no como estructuras que pueden albergar la especulación, así como la experimentación con el soporte 16mm, se proponen como modos y posibilidades donde imaginar y construir otros posibles». Recorrido internacional En 2024, «Una sombra oscilante» tuvo su premiere internacional en Francia, como parte de la Competencia de Ópera Prima del Festival Internacional de Cine de Marsella (FIDMarseille), obteniendo la Mención especial del Jurado.
Su premiere chilena fue ese mismo año durante la Competencia de Largometraje Chileno del Festival Internacional de Cine de Valdivia (FICValdivia), obteniendo el Premio a Mejor Película Chilena. Junto a esto, el largometraje obtuvo el Gran Premio de la Competencia Internacional de Ópera Prima Festival Internacional de Documentales y Cortometrajes de Bilbao (ZINEBI), el Premio DOCMA a Mejor Documental durante el Festival de Cine Independiente de Barcelona L’Alternativa, el Premio a Mejor Película de la Competencia Nacional durante el Festival Internacional de Documentales de Santiago (FIDOCS), y Mejor Documental en el Festival de Cine de la Isla Hainan. En 2025, en tanto, el documental fue galardonado con el Premio a Mejor Fotografía durante el Festival de Cine Chileno (FECICH) y el Premio Luis Ospina a Mejor Dirección durante el Festival Internacional de Cine de Cali (FICCali).