La Universidad de Chile manifestó públicamente su preocupación por las recientes diligencias realizadas por la Policía de Investigaciones y el Ministerio Público en el marco de la investigación que involucra a Michael Clark Varela, ex presidente de Azul Azul S. A. , la sociedad concesionaria que administra al club de fútbol profesional Club Universidad de Chile.

A través de una declaración oficial, la casa de estudios sostuvo que los antecedentes conocidos en los últimos días “refuerzan” las advertencias que ya había formulado durante la última junta ordinaria de accionistas de la concesionaria. En esa instancia, la universidad había cuestionado la falta de transparencia en la información entregada por la sociedad y la existencia de un “débil gobierno corporativo”. El pronunciamiento se produce en medio de la creciente atención pública sobre la situación judicial que enfrenta Clark, quien durante los últimos años se consolidó como uno de los principales controladores e impulsores de Azul Azul.

Las diligencias investigativas desarrolladas por la Fiscalía y la PDI han vuelto a poner bajo escrutinio la estructura societaria y el funcionamiento interno de la concesionaria que administra el club universitario. En el comunicado, la Universidad de Chile enfatizó que mantendrá su “mandato ineludible” de resguardar sus normas y valores, particularmente en lo relacionado con el cumplimiento del convenio suscrito con Azul Azul S. A.

Asimismo, recordó que el artículo 63 de su Estatuto obliga a la institución a cautelar integralmente el prestigio universitario. La institución también confirmó que continuará realizando un seguimiento permanente de los procesos penales que involucren al principal accionista de la concesionaria, dejando en claro que la evolución de la investigación podría tener implicancias en la relación contractual entre ambas partes. Como parte de las medidas adoptadas, la universidad encargó un informe jurídico al académico de la Facultad de Derecho, Andrés Jana Linetzky, con el objetivo de determinar los alcances legales de la situación.

El documento deberá evaluar los posibles efectos sobre el convenio vigente con Azul Azul y proponer distintos cursos de acción destinados a proteger los derechos e intereses de la institución. Según indicó la declaración, dicho informe será entregado a la próxima autoridad que asuma la rectoría de la universidad, para que adopte las decisiones correspondientes una vez realizado el análisis jurídico respectivo. Finalmente, la Universidad de Chile subrayó que reconoce en el club de fútbol profesional “una parte importante de su identidad e historia”, asegurando que continuará velando para que los valores y principios de la institución formen parte del presente y futuro del equipo que lleva su nombre.