Cada 22 de abril, bajo el impulso de organismos internacionales, ONG, fundaciones e iniciativas públicas, ciudadanas y académicas, se conmemora el Día de la Tierra. Esta instancia invita a evaluar la relación de la humanidad con el planeta, reconociendo avances y, al mismo tiempo, asumiendo los problemas y desafíos pendientes, muchos de los cuales requieren atención urgente. Anualmente se define un lema orientador que busca promover la reflexión y priorizar acciones.

En 2026, el énfasis está puesto en la necesidad de incrementar el uso de energías renovables en reemplazo de los combustibles fósiles, un desafío que se ha intensificado en el contexto geopolítico actual. Asimismo, resulta imprescindible reducir la contaminación —en particular la atmosférica y la hídrica—, dado su impacto en los ecosistemas y en la salud de la población. A ello se suma el cambio climático, cuyos efectos son evidentes: eventos extremos, sequías prolongadas, disminución de precipitaciones, agotamiento de fuentes de agua y pérdida de biodiversidad, entre otros.

Lee también... Cuando la Tierra habla, no negocia: Chile necesita un Servicio Geológico Nacional Miércoles 22 Abril, 2026 | 13:18 Debido a su particular geografía, Chile no está ajeno a estas problemáticas. Un indicador relevante es que, en distintos años, el país ha encabezado en América Latina el sobregiro ecológico, como consecuencia de un modelo de desarrollo que —en sectores como la minería, la agricultura y la actividad forestal— ejerce una fuerte presión sobre los recursos hídricos.

A esto se añaden el crecimiento demográfico y los patrones de consumo, cuyas externalidades afectan directamente al entorno, como ocurre con los plásticos de un solo uso que contaminan suelos y cuerpos de agua. En términos generales, el nivel de consumo supera la capacidad de regeneración de los sistemas naturales. En este contexto, las universidades regionales del CRUCH han incorporado en su misión la protección, valoración y gestión sustentable de los recursos naturales.

Este propósito se expresa en diversas dimensiones del quehacer académico, especialmente en la formación de técnicos y profesionales altamente calificados, con pertinencia territorial y sólidos principios éticos. Una manifestación concreta de este compromiso es la diversificación de la oferta de pregrado y posgrado. Existen programas vinculados directamente a estas materias, con énfasis en medio ambiente, sustentabilidad y recursos naturales, así como en áreas como biología, energías renovables, biotecnología, biología marina, geografía, geología, ecoturismo, recursos hídricos y ecología.

Se suman otras carreras que, aun teniendo orientaciones distintas, incorporan asignaturas relacionadas con estas temáticas. El objetivo es que todas las personas que transitan por la educación superior desarrollen conocimientos y una conciencia activa en torno a la sustentabilidad. Las universidades regionales, a través de sus institutos y centros de investigación, generan conocimiento situado que permite comprender el funcionamiento de los ecosistemas, tanto naturales como intervenidos.

Esta producción científica constituye un insumo fundamental para el diseño de políticas, programas y proyectos impulsados por organismos públicos, gobiernos regionales, municipios y actores privados. Dichas iniciativas requieren articular saberes científicos, conocimiento territorial y normativa ambiental vigente, con el fin de proponer soluciones integrales a desafíos complejos que demandan una mirada social y ambiental. Lee también...

La particular activación de la NASA por el Día de la Tierra: escribe tu nombre en imágenes satelitales Miércoles 22 Abril, 2026 | 11:51 Asimismo, estas instituciones incorporan estos enfoques en su gestión interna, conscientes de su rol como referentes para otras organizaciones del territorio. Esto se materializa, por ejemplo, en la participación en la Red de Campus Sustentables y en otras iniciativas orientadas a fortalecer la formación en sustentabilidad y la gestión ambiental de los campus. En este marco, los acuerdos de producción limpia buscan integrar criterios ambientales en los procesos, mejorando la eficiencia y reduciendo impactos negativos.

Finalmente, las universidades regionales aspiran a constituirse en un referente para su entorno, colaborando activamente con organizaciones sociales, sectores productivos, instituciones públicas y medios de comunicación. Su aporte, tanto en capital humano como en capacidades institucionales, resulta clave para el desarrollo de proyectos territoriales. En este sentido, la vinculación con el medio alcanza una expresión especialmente significativa en el ámbito del desarrollo sostenible, lo que adquiere particular relevancia en la conmemoración del Día de la Tierra.