Sin embargo, no podemos vivir de "casos aislados" que hoy se financian con los siempre manoseados fondos regionales. También exigimos mayor gestión sectorial: los ministerios deben cumplir sus plazos, planificar y ser proactivos por los territorios más postergados. Y en ello, la coordinación es clave: el escuálido Fondo Nacional de Desarrollo Regional, hoy amenazado otra vez por Hacienda, es vital para el empleo local, también en riesgo.
Por ello, reiteramos la necesidad de conformar y darle forma y fondo a una Mesa de Anticipación ante Obras Críticas que vaya desde lo regional a lo sectorial y que se haga cargo de este escenario presupuestario con vaivenes de incertidumbre. No podemos ser reactivos. La gente no pide milagros; pide gestión y cumplimiento.