En la provincia de Chubut, el productor Julio Cittadini encabezó una experiencia experimental que permitió al público general adquirir carne de burro, lo que ha encendido las alarmas de la opinión pública en Argentina. La iniciativa se debe al creciente costo de la carne de vacuno. Según los impulsores del proyecto, el burro no solo representa una opción más económica, sino que se perfila como una "nueva proteína" con potencial productivo en regiones donde la cría de otros animales resulta más compleja.
Lo ocurrido en Chubut no fue una venta espontánea, sino un proceso autorizado y supervisado por las autoridades sanitarias. La prueba sirvió para medir la aceptación del consumidor y evaluar la viabilidad de una cadena de suministro que, hasta ahora, era inexistente en el país. Según consignó TN, es legal vender carne de burro en Argentina, pero son las siguientes limitaciones: No hay frigoríficos habilitados para tránsito federal para esta especie.
La comercialización queda limitada a autorizaciones provinciales. Se requieren controles sanitarios específicos del SENASA.