También, Simian explicó a DF que en las iniciativas inmobiliarias con mejores resultados, “el remanente a pagar al fisco apenas fluctúa entre un 1% y 3% de los ingresos”, y que en otros proyectos el IVA débito generado no logra compensar el crédito acumulado, por lo que en esos casos el impuesto pagado -por la exención- se volvería en un costo hundido que haría “matemáticamente inviable bajar los precios”. Desde el Ministerio de Hacienda han argumentado la medida de suspender el IVA dado el stock de 100 mil viviendas sin vender, sumado al déficit habitacional de 500 mil unidades. Por ello, afirman que sumado a las medidas estructurales para bajar los precios, “se requiere también la venta ágil de las unidades en stock”.
Ahora bien, Quiroz dijo en un seminario de DF que además de esta medida se ampliará el DFL2 a más de tres viviendas pero de 90m2 o menos. A su vez, se comprometió a mantener y expandir el Subsidio al Dividendo.