“Allí sentí algo que nunca había sentido en ninguna otra parte del mundo, una señora me invitó a almorzar, preparó la mesa bonita y me preguntó: Oiga, está bien si sirvo la ensalada en un plato para todos? ”, le dijo la señora. “Y yo le contesté: ¿Por qué me lo preguntas?

Soy una invitada. Obvio que sí, está bien. Y ella me dice que creció en una cultura donde no podían sentarse en una mesa con una persona del color de piel que tú tienes”, le comentó la sudafricana.

“Yo no puedo imaginar que en el siglo XXI, esto todavía sea un problema”, indica a nuestro medio. El amor por Chile “Yo creo que cualquier país tiene todo tipo de personas, la otra cosa es qué tipo de persona eres tú”, reflexiona Eirish. “No importa dónde yo vaya, yo conozco gente que busca cómo expresarse, que busca esta libertad que te da tocar música o el proceso de comenzar un dibujo”, describe la artista rusa.

“Yo creo que cualquier persona que conoce Chile por el sur, se va a enamorar al tiro de este país”, declara Shchekina. Al principio, cuando ingresó por primera vez al territorio nacional, Eirish conoció la Región de Magallanes. Como lo hace siempre, Eirish aprovechó de hacer dedo para conocer las bondades del sur, pues allí encontró que los bosques eran majestuosos y quedó muy sorprendida por la enorme cantidad de volcanes y montañas.

Sobre todo quedó impresionada por los sureños, al encontrar que realizan “todo de corazón”. “Ellos siempre quieren mostrarte algo único”, afirma con dulzura en sus palabras. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Artista | Obras Originales | Viajes | Travel Patagonia (@eirish_way) Después de una pequeña travesía, la rusa llegó con su mochila a Puerto Montt, la ciudad portuaria, conocida por sus lagos y volcanes.

Apenas pisó la ciudad, Shchekina supo de inmediato que quería vivir entre tanta naturaleza. Además, destaca la tranquilidad sureña, puesto que le aporta mucha paz mental, dado que el ritmo de vida es pausado, no como otras realidades que la pintora conoce bastante bien. Por ejemplo, en Europa, a la pintora le saturaba el utilitarismo con el que se desenvuelven algunas sociedades donde las conversaciones giraban en torno al pago de impuestos, etcétera.

“No sé, por ejemplo, yo vi en África que personas que tienen muy poco, siempre agradecen todo y hablan con sus hijos con respeto, con amor, pero en otros países, que tienen demasiado, nunca es suficiente. Y en Chile sentí que la gente no estaba preocupada de quien tiene tal cosa”, expone. Un lugar para regresar A raíz de que recién comenzaremos los meses más fríos, la rusa comenta que aprovecha este tiempo para recorrer la Carretera Austral, la ruta de 1.

200 km que conecta Puerto Montt con Villa O’Higgins, el remoto poblado donde el río Mayer desemboca en el lago O’Higgins. “Me sentí muy impresionada e inspirada con tanta naturaleza, con muchas plantas únicas, pájaros únicos y con una cultura única”, resume. “La ruta de Chile Chico hasta Río Tranquilo es demasiado hermosa, es bien extrema”, comenta la rusa.

También aclara que da la sensación de que la Carretera Austral aún no está hecha, afirma Eirish Shchekina, sobre los trabajos que se pueden ver en el trayecto. Por su lado, la artista declara su amor a la Villa O’Higgins que señala es un lugar maravilloso con su microclima, con un bosque impresionante, que conecta una caminata hasta el Glaciar O’Higgins. A lo sumo, Shchekina también expresa su admiración por la Cordillera de los Andes, que te puede regalar un paisaje único.

“Yo creo que ya me quedé, a mí me gusta viajar y hay muchos lugares para explorar, igual yo sigo viajando y volviendo”, explica a BBCL. “En Chile, descubrí que es superinteresante tener un lugar para regresar”, cierra.