Barcelona cerró un día inolvidable. En el Camp Nou derrotó por 2-0 al Real Madrid en una nueva edición de El Clásico, aunque la diferencia pudo haber sido mayor. Los culés tuvieron piedad ante un Madrid que llegó destrozado por las lesiones y el escándalo protagonizado por Federico Valverde y Aurelien Tchouaméni.

Los de Hansi Flick se consagraron campeones de la liga por segunda vez consecutiva. Todo comenzó de la mejor manera a los 9 minutos de juego, cuando Marcus Rashford trajo a la memoria de los fanáticos culés a Lionel Messi con un tiro libre majestuoso. En la puerta del área, sacó un derechazo al palo que custodiaba Courtois e igualmente lo venció para anotar el 1-0.

Desde allí, el Real Madrid supo que el encuentro iba a ser muy cuesta arriba y no hizo más que confirmarlo. Instantes después, una jugada brillante desencadenó en una asistencia maravillosa de taco de Dani Olmo para que Ferrán Torres aniquilara al arquero belga con un derechazo formidable. Todo parecía indicar que se iba a vivir otra goleada como aquel 5-0 recordado en el Camp Nou hace más de 10 años, pero el Barça le sacó el pie al acelerador.

A Vinicius Junior lo provocó la grada del Barça y el brasileño continuó la acción con un gesto en alusión a las 15 Champions que tienen los merengues. En el complemento se diluyó la gran parte de fútbol que se mostró en el primer tiempo. Thibaut Courtois le negó el 3-0 a Fermín López con una buena atajada y luego Bellingham estuvo cerca de anotar el descuento, pero estaba en posición adelantada.

Lo que restó del juego se trató de mover la pelota hasta que Hernández Hernández haga sonar el pitazo final. El Real Madrid se dio por vencido y el Barça supo que era campeón. El final del juego confirmó que el conjunto blaugrana conquistó su título de liga número 29 en la historia.