Los integrantes de la delegación de Mauritania invadieron la cancha después de la derrota por 2-1 ante Argentina, en una llamativa reacción para llegar hasta Lionel Messi. El staff del seleccionado africano rodeó en masa al "10" para tratar de tomarse una foto, lo que dejó una caótica postal rumbo a camarines en La Bombonera.