El gobierno decide descontinuar el fondo crucial para la compra de tierras indígenas, a través del ministro Jorge Quiroz, impactando las posibilidades de resolver una deuda histórica con estas comunidades. Este ajuste presupuestario representa un cambio significativo en las políticas de adquisición de tierras, generando controversia sobre la solución de viejos compromisos y los derechos indígenas establecidos.