El exembajador José Antonio Viera-Gallo se refirió a la situación de Galvarino Apablaza en Argentina, afirmando que el caso dejó de ser un asunto político o diplomático y pasó a una fase estrictamente policial. En entrevista con El Mercurio, el exministro y exdiputado destacó el término del proceso judicial que se extendió por más de 20 años, señalando que esto marca un punto de inflexión en la causa. “Hay que celebrar que un proceso judicial que dura más de 20 años haya concluido, porque ahora es un problema policial; no es un problema político ni menos diplomático”, afirmó.
Sus declaraciones se dan en medio de la búsqueda del exlíder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), quien se encuentra prófugo tras no ser hallado por la policía argentina cuando intentaron detenerlo en su domicilio en Buenos Aires. Viera-Gallo subrayó que, una vez resuelto el ámbito judicial, corresponde a las autoridades policiales ejecutar las órdenes de captura, en un escenario que ya no involucra decisiones políticas entre Estados. El caso Apablaza ha generado reacciones tanto en Chile como en Argentina, especialmente tras la reciente orden de detención internacional y la activación de operativos para dar con su paradero.