“Nosotros esperamos que, ante la disminución de la producción por estas lluvias, por efecto de la Botritis, no solo en el Valle del Itata sino que, en la zona central, ojalá que tienda a subir el precio de la uva”, expresó el gerente de Coovicen, quien apuntó que “con el tema de la Botritis ya vamos en un 10%-15% de pérdida, el problema es que aumenta día a día, si siguen las lluvias, en una semana será de 20%-30%, y así sucesivamente, por eso calculamos que la vendimia va a durar 15 días más. Cuando hay mucha Botritis, hay pérdida de hasta 80%-90%. Por eso, lo que nos queda ahora es apurar la vendimia, tratar de cosechar lo máximo lo antes posible”.
“Echamos de menos a las nuevas autoridades, lamentablemente, los cambios de gobierno demoran la puesta en marcha y nos afecta que todavía no estén nombradas las nuevas autoridades. Se va a necesitar un diálogo, aquí va a haber pérdidas, daños, entonces, es importante que las nuevas autoridades vengan y sepan cuál es la realidad de los productores del Valle del Itata”, puntualizó Lagos. Críticas en el secano interior En los viñedos del secano interior incluso las uvas tintas maduraron antes, pero los viñateros no tienen a quién venderla todavía, porque los centros de acopio aún no comienzan a recepcionar uva tinta, lo que ha generado mucha frustración, porque cada día que pasa la fruta en la planta va perdiendo peso por deshidratación.
Por ahora, la prioridad son las blancas. Recién esta semana comenzaron a publicarse precios y a recepcionar uva blanca -como Moscatel o Corinto- algunos poderes compradores del Valle del Itata, como Viña Matori (exCorretajes Torres), a $220/kg; Benigno Cea, en Florida, a $180/kg; Cuvas de Ninhue, a $280/kg; Viñas de Guarilihue SpA, a $250/kg; Centinelas del Itata, a $180/kg; Pataguas SpA, a $220/kg; y Coovicen, a $250/kg. Yenny Llanos, productora de uvas de San Nicolás y coordinadora de la Coalición Nacional de Viñateros, criticó duramente la tardanza de las grandes viñas en iniciar la compra de uvas y especular con los precios, además de denunciar el incumplimiento de la exigencia legal de publicar los precios una semana antes de iniciar la compra.
“Es un escenario muy crítico, además, hay un cansancio de los productores por los constantes abusos, aburrida de escuchar lo mismo, de las leyes que no se cumplen, de los efectos climáticos que están afectando a la agricultura y de los que nadie se preocupa, son totalmente invisibilizados, porque grandes subsidios los productores no tienen, aquí son migajas que se le entregan a un porcentaje mínimo de productores a través del Indap; aquí nos vemos fomentos, aquí cada vez somos más pobres, con menos hectáreas, productores más viejos, con menos producción. Entonces, ¿dónde está el fomento? , ¿los equipos técnicos?
, ¿dónde están los informes de las heladas? , ¿dónde están las autoridades hablando sobre la catastrófica vendimia que tenemos con uvas maduras que hace tres semanas estaban listas para vendimiar. Ahora las uvas blancas en Portezuelo, en Trehuaco y en todas esas viñas de lomas, están pasadas, están todas desgranadas, uno la corta y se deshace el racimo.
Así de mal estamos y nadie habla”. Llanos explicó que no se cosechaba porque las grandes viñas no entregaban precios, lo que impedía abrir los poderes compradores. “Porque la gran industria es altamente concentrada y ellos deciden cuándo cosechar, qué precio pagar y las condiciones y a ellos les conviene estirar el elástico, estirar las fechas de compra para llevarse uvas deshidratadas con alto contenido de azúcar que luego diluyen en agua, pesando menos kilos, por lo tanto, pagan menos”, resumió.
En esa línea, recordó que “la Ley de Transacciones Comerciales que se aprobó el 2013 y cuyo reglamento salió el 2016, obliga a los agroindustriales e intermediarios a publicar los precios de los productos agrícolas y faculta al Ministerio de Agricultura a través del SAG para que dicten los respectivos reglamentos. En el caso del reglamento de la uva vinífera, el decreto obliga al agroindustrial e intermediario a publicar precios con una semana de antelación a empezar a comprar. Y eso no se ha cumplido en el Valle del Itata, salvo un par de excepciones”.
“Lamentablemente -expuso la dirigente- esa ley no se está fiscalizando, lo que fue corroborado por la Fiscalía Nacional Económica en su informe de 2022, lo que contribuye a una distorsión en los precios. Nosotros hicimos las denuncias ante las autoridades del Ministerio de Agricultura, pero no recibimos respuesta”. Por otro lado, refutó aquellas declaraciones que anticipaban una mayor producción, lo que habría contribuido a la especulación que derivó en una baja en los precios respecto al año pasado.
“Hemos dado a conocer a las autoridades las afectaciones indirectas que tuvimos por el calor extremo por los incendios, lo que frenó el desarrollo de las uvas, porque a diferencia de otros años, los incendios ocurrieron en enero”, mencionó.