En los últimos años ha aumentado la dificultad de acceder a la casa propia y se retrasa la salida del hogar: el fenómeno de vivir con los padres crece en Chile y en todo el mundo. De acuerdo a diversos estudios, hoy los jóvenes se independizan en promedio entre los 29 y 30 años, impulsados por el alto costo de vida, la inestabilidad laboral y cambios culturales que prolongan la convivencia familiar.