La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, emplazó a los países de la Unión Europea a acelerar la inversión en infraestructura energética verde, al advertir que aún permanece sin ejecutar cerca de un tercio de los recursos previstos para ese objetivo, equivalentes a unos US$103 mil millones. Durante una cumbre informal en Chipre, la jefa del Ejecutivo comunitario señaló que de los cerca de US$325 mil millones contemplados en los fondos Next Generation para proyectos energéticos, una parte significativa sigue disponible, por lo que instó a los Estados miembros a movilizar esos recursos hacia redes eléctricas, almacenamiento y tecnologías de flexibilidad. “Es muy importante que invirtamos de forma masiva en infraestructura energética”, afirmó, subrayando que el debate europeo se ha concentrado en diversificar fuentes y reducir la dependencia de combustibles fósiles, pero no lo suficiente en las redes que permiten transportar esa energía.

Von der Leyen insistió en que la Unión Europea requiere inversiones intensivas en baterías, almacenamiento y sistemas inteligentes apoyados en inteligencia artificial para gestionar los flujos energéticos y optimizar el mix de generación. El mensaje se produce en momentos en que Europa busca reforzar su seguridad energética, mientras la inestabilidad en Medio Oriente mantiene presión sobre los mercados y sobre la estrategia de autonomía energética del bloque. Aunque evitó referirse directamente a propuestas para ampliar los plazos de los fondos de recuperación, remarcó que la prioridad inmediata es utilizar los recursos ya disponibles para acelerar la transición verde.

“He instado a los Estados miembros a utilizarlos”, enfatizó.