Para el S&P 500 fue el primer cierre sobre la marca de 7. 100 puntos; y para el Nasdaq, su racha alcista más extensa desde 1992. La noticia de Ormuz despejó el último gran factor de incertidumbre para un mercado que había seguido subiendo pese a la guerra.

Una nueva oleada de entusiasmo por la inteligencia artificial, una temporada de resultados mejor a la esperada y las crecientes apuestas por un nuevo recorte de tasas de la Reserva Federal antes de fin de año ya habían llevado al S&P 500 hacia su mayor avance mensual desde 2020, incluso mientras la guerra de EEUU contra Irán entraba en su séptima semana. Ahora, con el estrecho reabierto, los economistas afirman que el riesgo de un shock petrolero prolongado que frene el crecimiento global se ha reducido de forma significativa. "En línea con el alto el fuego en el Líbano, se declara completamente abierto el paso de todos los buques comerciales por el estrecho de Ormuz durante el resto del período de alto el fuego, siguiendo la ruta coordinada ya anunciada por la Organización Portuaria y Marítima de la República Islámica de Irán", dijo en su cuenta de X el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi.

Por el lado de Europa, el continental Euro Stoxx 50 saltó 2,1% y el FTSE 100 de Londres trepó 0,7%. Las bolsas asiáticas cerraron a la baja, previo a las últimas novedades. Sin embargo, el Kospi coreano sigue haciendo noticia.

El principal índice de la Bolsa de Seúl, creció por encima del 46% en lo que va del año, ubicándose dentro de las mejores bolsas del mundo impulsado por la IA. Respecto al mercado de renta fija, las tasas de los bonos del Tesoro cayeron, con la tasa de referencia a 10 años retrocediendo hasta 4,23%. Pese a las celebraciones, algunos actores de Wall Street llamaron a la cautela y recomendaron esperar los detalles de un acuerdo definitivo.

"Yo no operaría sobre estos titulares", comentó a Bloomberg la estratega jefe de mercados de Crossmark Global, Victoria Fernández. "Veamos cómo evolucionan las cosas y la próxima semana se puede empezar a hacer algunos ajustes para agregar algo más de riesgo a la cartera. " Desde Evercore ISI, escribieron que los riesgos de largo plazo —incluido el estatus del programa nuclear iraní— persistirán.

"La crisis con Irán parece avanzar hacia una resolución tentativa y frágil que, incluso si se concreta, dejará muchos asuntos centrales sin resolver, aunque alivie parte de la presión inmediata sobre los mercados". Algunos líderes del Golfo Árabe y de Europa estimaron que un acuerdo de paz entre Washington y Teherán podría demorar unos seis meses en materializarse. Chile: IPSA cae y el peso repunta A contracorriente, en Chile la reacción fue opuesta.

El S&P IPSA chileno cayó 0,4% a 11. 429,09 puntos, ya que SQM-B (-7,5%) -un título de alta ponderación en el índice- devolvió casi todo el significativo avance de la víspera que propició el ascenso del IPSA a máximos desde principios de febrero. Esto más que compensó el aporte de Latam (4,2%) y otras 17 acciones del selectivo que cerraron al alza, de las 30 que lo componen.

De todas maneras, el IPSA anotó un alza de 3,3% en esta cuarta semana consecutiva de ganancias. Desde que estalló el conflicto a finales de febrero, SQM ha venido adoptando en gran medida el perfil de un "seguro" contra la guerra, por la eventual aceleración hacia la electromovilidad, donde el litio juega un papel clave. Por otro lado, la venta de dólares volvió a lo grande ayer viernes.

El precio del dólar se desplomó $ 10 hasta los $ 877,8 al término de las operaciones en Chile, lo que es su precio más bajo desde el 27 de febrero, cuando cerró a $ 873 justo antes de que estallara la guerra contra Irán. Así perdió $ 19 en su cuarta semana consecutiva a la baja. "Es un cambio importante.

Hoy se rompen los $ 880 que el mercado venía tomando como soporte y el tipo de cambio marcó niveles de $ 870 que son un piso, porque ya empieza a cotizar en el tramo de enero-febrero de este año, que estuvo entre $ 850 y $ 870, lo que coincide con un euro instalado en US$ 1,18", dijo a DF el gerente de Trading en Fynsa, Gustavo Gallardo. "Los trades movidos por la distensión están predominando, lo que ha permitido que tanto el cobre como el peso chileno se recuperen. Sin embargo, dudamos que el dólar-peso vuelva de nuevo a presionar los $ 850.

Si bien el entorno externo puede beneficiar a los mercados emergentes este año, creemos que el cobre podría llevar al dólar-peso a $ 950 a finales del ejercicio", publicó este viernes el head global de mercados en ING, Chris Turner, en su reporte Latam FX Talking. Marea que cambia Al S&P 500 le bastaron 11 días para pasar de territorio de sobreventas a zona de sobrecompra, el jueves pasado. Solo la recuperación de 1982 fue más rápida.

Las explicaciones apuntan a una combinación de cierre de posiciones de cobertura, compras sistemáticas y cobertura de posiciones cortas por parte de fondos de cobertura en productos macro. Aunque la racha del Nasdaq llevó al índice a nuevos máximos históricos, las valoraciones tecnológicas se mantienen cerca de su promedio de los últimos diez años. Las estimaciones de utilidades han subido junto con las acciones, lo que mantiene las razones precio-utilidad forward en niveles bajos.

"Este reajuste ofrece un punto de entrada más constructivo en renta variable, en particular en acciones de calidad y crecimiento de gran capitalización", afirmó Scott Rubner, jefe de estrategia de acciones y derivados de Citadel Securities. Además del seguimiento a las negociaciones de paz antes del vencimiento del cese al fuego EEUU-Irán el martes, los operadores estarán atentos a la audiencia de confirmación de Kevin Warsh, nominado de Trump para presidir la Reserva Federal. Sus declaraciones podrían anticipar si planea presionar a los miembros del banco central para recortar tasas este año.

Temprano, una vez conocido el anuncio iraní sobre Ormuz, Trump sostuvo que "el bloqueo naval se mantendrá en plena vigencia y efecto, únicamente en lo que respecta a Irán, hasta que nuestra transacción con Irán esté completamente concluida", aunque aseguró que "este proceso debería ser muy rápido, dado que la mayoría de los puntos ya se han negociado". Los mercados llevan días incorporando en los precios un escenario de resolución de la guerra. La situación de Ormuz, el programa nuclear iraní y las sanciones que pesan sobre la república islámica estarían entre los principales temas a discutir este fin de semana.