¿Qué es WOF y qué necesidad cubre? WOF es una app que conecta a personas con paseadores de perros validados, permitiendo agendar paseos de forma simple, segura y flexible. Pero más allá del servicio, WOF cubre una necesidad mucho más profunda: la tranquilidad.
Hoy muchas personas trabajan todo el día sabiendo que su perro está solo en casa, lo que genera preocupación, distracción y culpa. WOF resuelve eso, permitiendo que los dueños trabajen tranquilos, sabiendo que su perro no solo salió e hizo sus necesidades, sino que también se movió, se estimuló y liberó energía. Es un servicio que impacta directamente en el bienestar de las personas y en cómo viven su día a día.
¿Cuándo, cómo y dónde surgió la idea? WOF nació de una idea muy simple, en un momento cotidiano: en la ducha. Pero en realidad no partió como lo que es hoy.
La primera versión era una app enfocada en perros perdidos, encontrados y apoyo en emergencias para rescatistas. Con el tiempo, y al estar muy cerca de las personas y sus mascotas, nos dimos cuenta de que la necesidad más urgente era otra: el día a día de los dueños, especialmente cuando los perros pasan muchas horas solos. Ahí WOF empezó a evolucionar hacia lo que es hoy.
Recuerdo que cuando comenté la idea, alguien me dijo algo que me marcó mucho: “ya, pero tienes que pensarla en grande, incluso a nivel internacional”. Ese comentario fue un impulso importante para tomármelo en serio. La primera versión incluso logró abrirse camino en México, pero luego vino la pandemia y varios cambios en el camino que nos obligaron a replantear todo.
Ese proceso, aunque desafiante, nos permitió entender mucho mejor las necesidades reales de las personas. Hoy WOF es el resultado de esa evolución: una solución pensada desde la experiencia, con foco en el bienestar diario de las mascotas y la tranquilidad de sus dueños. ¿Quién puso el capital inicial y quién te financia hoy?
Partimos con recursos propios y con el apoyo de socios, que han sido clave en el desarrollo de WOF hasta ahora. Hoy estamos enfocados en seguir creciendo de forma sostenible, impulsados cada vez más por la operación y por nuevas líneas como el segmento corporativo. En paralelo, estamos comenzando a abrirnos a la incorporación de nuevos inversionistas, con el objetivo de escalar el modelo en el futuro, tanto en Chile como en otros mercados.
Tu modelo de negocios: Nuestro modelo se basa en una comisión por cada servicio realizado a través de la app. Nosotros nos encargamos de la selección de los paseadores ( lo mas importante) , la gestión del servicio y la experiencia del cliente. Además, estamos desarrollando el segmento corporativo, donde empresas pueden ofrecer WOF como un beneficio para sus colaboradores, generando una nueva línea de ingresos recurrente.
Tu público objetivo: Nuestro público objetivo son personas que trabajan y tienen perros, especialmente quienes pasan gran parte del día fuera de casa y necesitan apoyo en el cuidado diario de sus mascotas. En general, son profesionales jóvenes y adultos, muchos de ellos sin hijos, que ven a sus mascotas como parte de la familia y buscan soluciones confiables que les den tranquilidad en su día a día. ¿Quién/quiénes son tu competencia?
Hoy existen alternativas como paseadores independientes o algunas plataformas, pero la diferencia está en el estándar de confianza y continuidad del servicio. En WOF realizamos procesos de selección más completos, que incluyen entrevistas y validaciones, y operamos con una estructura formal que asegura trazabilidad y respaldo en cada servicio. Además, contamos con capacidad de reemplazo cuando surge un imprevisto, lo que permite dar continuidad y tranquilidad a los dueños.
Tres pasos claves que diste: Creo que han sido tres decisiones clave. Primero, validar la necesidad real. Partimos con una idea distinta, pero al estar muy cerca de las personas entendimos que el problema más urgente estaba en el día a día de los dueños y sus mascotas.
Segundo, construir un servicio confiable. Invertimos mucho en procesos de selección y validación de paseadores, porque entendimos que la confianza es lo más importante. Al final, no solo los dueños consideran a sus mascotas parte de la familia, nosotros también las tratamos así, por lo que el nivel de exigencia es muy alto.
Y tercero, rodearnos de las personas correctas. Desde el inicio vimos mucho interés cuando contábamos el proyecto, lo que fue atrayendo a socios que quisieron sumarse. En un momento, incluso teniendo un desafío en el desarrollo, surgió una conversación donde volvimos a contar el proyecto y la necesidad que teníamos, y eso abrió la oportunidad de incorporar a un socio con equipo de desarrollo, con quien construimos la versión actual de la app.
Eso fue clave para poder avanzar y llevar WOF a lo que es hoy. Tu misión (lo que tienes que aprender) Creo que mi misión hoy está en aprender a escalar. Partí muy desde la intuición y estando muy cerca del cliente, lo que nos permitió entender bien el problema, pero ahora el desafío es transformar eso en un modelo que crezca de forma ordenada.
Eso también implica aprender a soltar un poco: delegar más, confiar en el equipo y dejar de estar en todos los detalles, para poder enfocarme en lo estratégico. Es un equilibrio entre mantener la esencia con la que nació WOF y construir algo que pueda crecer mucho más. Tu propósito (lo que quieres lograr): Mi propósito con WOF es aportar al bienestar real de los perros y de las personas.
Hoy muchas familias están muy comprometidas con sus mascotas, pero el ritmo de vida no siempre permite darles todo el tiempo que necesitan. Eso hace que muchos perros acumulen energía, se estresen y no estén tan equilibrados como podrían. WOF busca justamente eso: que los perros puedan tener paseos de calidad durante la semana, liberar energía y mantenerse más equilibrados.
Cuando eso pasa, cambia todo. Los dueños pueden disfrutar más con sus perros, salir más con ellos y hacerlos parte de sus panoramas, en lugar de tener que dejarlos fuera. Además, trabajamos para que haya coherencia en ese proceso, coordinando paseos alineados con buenas prácticas e incluso con entrenadores cuando es necesario.
Al final, se trata de mejorar la calidad de vida de ambos lados: perros más equilibrados y personas más tranquilas. ¿Cuáles son los mayores riesgos que enfrenta WOF? Como en cualquier servicio que involucra confianza y personas, uno de los principales desafíos es asegurar un estándar alto y consistente en cada experiencia.
Por eso en WOF ponemos mucho foco en los procesos de selección, validación y seguimiento de los paseadores, además de contar con una operación estructurada que nos permite dar trazabilidad y respaldo en cada servicio. Nuestro objetivo es anticiparnos a los riesgos y gestionarlos, para entregar una experiencia segura y confiable para nuestros clientes. ¿Qué mercado apuntas conquistar?
Hoy estamos enfocados en consolidarnos en Chile, especialmente en la Región Metropolitana, donde ya vemos una demanda clara y creciente. Además, ya estamos avanzando en la apertura en la Quinta Región y evaluando nuevas ciudades dentro del país. En paralelo, estamos desarrollando el segmento corporativo, donde vemos una oportunidad muy relevante en bienestar para colaboradores.
A futuro, creemos que es un modelo replicable en otros mercados, ya que responde a una necesidad que no es solo local, sino que se da en muchas ciudades con ritmos de vida similares. ¿A quién admiras? Admiro las garras de las mujeres que están detrás de fundaciones de rescate animal, especialmente a muchas mujeres que he tenido la oportunidad de conocer en ese mundo.
Me inspiran porque son increíblemente multifacéticas. Pueden estar en un entorno formal y, al mismo tiempo, ir a terreno, meterse a rescatar animales en condiciones difíciles, incluso arriesgando su vida, y ayudar en catástrofes o incendios, y aun así sostener sus familias, sus trabajos y sus proyectos. Muchas veces les toca enfrentar momentos personales complejos, pero no solo siguen adelante ellas, sino que también sacan adelante a cientos de animales que dependen de su trabajo.
He tenido la suerte de conocer a mujeres muy admirables en ese camino, como Michelle León, presidenta de la Corporación Mirada Animal, la Dra. Mónica Flores , Valentina Schnitzer, Y Eliana albasetti que día a día hacen un trabajo increíble, muchas veces sin recursos y con un compromiso total. Ese nivel de entrega y propósito es algo que realmente admiro.
Cómo te ves en cinco años: Me veo con WOF consolidado como una solución reconocida en Chile, tanto a nivel de personas como de empresas, siendo parte del día a día de quienes tienen mascotas. Me gustaría que se entienda como algo natural: así como hoy existen otros beneficios, que también exista apoyo en el cuidado de las mascotas. En paralelo, me veo con un modelo mucho más escalado, con equipos más consolidados y con la capacidad de impactar a muchas más personas y perros.
Y, por supuesto, con la posibilidad de haber replicado este modelo en al menos otro país de Latinoamérica, donde existe la misma necesidad en el día a día. Más que crecer por crecer, me interesa que tenga un impacto real en la calidad de vida de las personas y sus mascotas. Empresa chilena preferida Me inspiran empresas que han logrado crecer manteniendo un propósito claro, especialmente aquellas que buscan desarrollar productos sin afectar a los animales.
Con el tiempo me he interiorizado en cómo funcionan distintas industrias, desde el uso de animales en pruebas hasta las condiciones en que son criados, y eso me hizo tomar mucha más conciencia. Por eso valoro empresas que están buscando otras formas de hacer las cosas, como NotCo desde la tecnología, o marcas como Natura y Casa Nativa, que apuntan a desarrollar productos sin testeo en animales y con una mirada más consciente. Más allá de una empresa en particular, me inspiran quienes logran combinar crecimiento con impacto positivo, sin dejar de lado el respeto por los animales.
Chile, ¿es un buen país para invertir? Creo que Chile es un buen lugar para emprender cuando hay una necesidad real detrás. Desde mi experiencia, es un mercado donde puedes validar rápido, entender bien al cliente y ajustar el modelo.
Hoy, por ejemplo, hemos visto cómo los perros han pasado a ser parte de la familia de manera muy natural, y eso es algo que se refleja claramente en Chile. Como en cualquier mercado hay desafíos, pero también oportunidades, especialmente cuando estás resolviendo problemas reales del día a día. ¿El Estado es un buen facilitador o un obstáculo para tu negocio?
Creo que es ambas cosas. Por un lado, en nuestro caso ha representado un desafío importante, especialmente con los cambios en la regulación de plataformas, que nos exigen asumir nuevas responsabilidades administrativas, como la gestión de retenciones. Eso implicó adaptarnos, ajustar procesos e incluso revisar nuestra estructura de precios.
Pero, por otro lado, también nos ha permitido ordenar la operación y trabajar con mayor formalidad y transparencia. Hoy eso se transforma en una ventaja, porque nos permite, por ejemplo, ofrecer nuestros servicios a empresas con un estándar más alto. Creo que como emprendedor uno aprende que donde hay un obstáculo, también hay una oportunidad para fortalecer el negocio.
Tus máximas son: Tengo varias máximas que vienen de mi experiencia personal. Una muy importante me la enseñó mi papá: que donde hay un problema real, se abre una puerta. Él es una de las personas que más admiro, probablemente la más optimista que he conocido, siempre capaz de ver oportunidades donde otros ven dificultades.
También creo mucho en la constancia, algo que aprendí como deportista. Entender que no todas son victorias, que hay rachas y momentos más difíciles, pero cuando llegan los resultados, se valoran mucho más. Y, por último, que la confianza no se negocia, especialmente cuando trabajas con algo tan sensible como el cuidado de un ser que consideramos parte de la familia.
Al final, no se trata solo de crecer, sino de hacerlo bien, con coherencia y con impacto real.