El ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, afirmó que la decisión de Estados Unidos de retirar parcialmente sus tropas en territorio alemán constituye una señal clara de que los países europeos deben fortalecer su cooperación en materia de defensa. La medida contempla la salida progresiva de cerca de 5. 000 efectivos en un período estimado de entre seis y doce meses, según confirmó el Pentágono.

“Como europeos, tenemos que asumir una mayor responsabilidad sobre nuestra propia seguridad”, señaló Pistorius, enfatizando la necesidad de reforzar la seguridad colectiva dentro de la OTAN. Pese a ello, el ministro subrayó que la presencia militar estadounidense en Europa sigue siendo estratégica. “Colaboramos estrechamente con los estadounidenses —en bases como Ramstein, Grafenwöhr o Fráncfort— por la paz y la seguridad en Europa, por Ucrania y por la disuasión conjunta”, indicó.

La decisión se enmarca en una serie de tensiones persistentes entre el presidente Donald Trump y sus aliados europeos, en torno al reparto del gasto en defensa. Washington ha cuestionado reiteradamente el nivel de contribución de Europa, argumentando que EE. UU.

asume una carga desproporcionada, una postura que ha sido rechazada por distintos gobiernos del bloque.