Biobío lidera el desempleo nacional con un 10% y crece el trabajo informal de menor calificación La Región del Biobío volvió a encender las alertas en materia laboral tras registrar la mayor tasa de desocupación del país, alcanzando un 10% durante el trimestre móvil enero-marzo de 2026. El escenario, además, estuvo marcado por un incremento sostenido de empleos informales y ocupaciones de menor calificación, reflejando un deterioro en la calidad del trabajo disponible en la zona. Así lo evidenció la última edición del Termómetro Laboral del Observatorio Laboral Biobío, que reportó un aumento de 11.
680 personas ocupadas respecto al mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por trabajos precarios, especialmente en actividades informales por cuenta propia y servicio doméstico. De acuerdo con el informe, los trabajadores por cuenta propia informales aumentaron en 9.
135 personas, mientras que el servicio doméstico sumó 4. 119 nuevos ocupados. En paralelo, la informalidad laboral regional llegó al 27%, dos puntos porcentuales más que hace un año, equivalente a 17.
201 personas adicionales en esta condición. El fenómeno golpeó con mayor fuerza a las mujeres. La informalidad femenina alcanzó un 29,1%, superando el 25,5% registrado en hombres.
Solo en el último año, 12. 525 mujeres ingresaron a trabajos informales en la región. A nivel territorial, la provincia de Arauco mostró una de las variaciones más preocupantes, con un alza de 3,2 puntos porcentuales en su tasa de desocupación, alcanzando un 9,2%.
En tanto, la provincia de Biobío llegó al 10,4% y Concepción al 9,9%, manteniéndose ambas entre las más afectadas del país. El director del Observatorio Laboral Biobío, Luis Méndez Briones, advirtió que el aumento de la informalidad está directamente vinculado al debilitamiento de la economía regional y a la desaceleración del crecimiento. El especialista añadió que el desempleo afecta especialmente a trabajadores de ocupaciones elementales, personas con menor calificación, mujeres y jóvenes, insistiendo en la necesidad de aplicar medidas tanto macroeconómicas como locales para incentivar la inversión y dinamizar el empleo formal.
Otro de los antecedentes que reveló el estudio fue la caída del empleo asalariado privado formal, que retrocedió un 3,2%. Entre los sectores más afectados aparecen vendedores de comercios y trabajadores vinculados a la enseñanza. En contraste, algunas áreas económicas mostraron señales de expansión.
Las actividades profesionales, científicas y técnicas crecieron un 32,6%, mientras que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de servicios anotó un alza de 1,6%. La seremi del Trabajo y Previsión Social en Biobío, Camila Álvarez Sanhueza, reconoció la complejidad del escenario regional y aseguró que el foco del Ejecutivo estará puesto en fortalecer la formalización laboral y la reconversión de trabajadores. Pese al complejo panorama laboral, el informe destacó que el índice de remuneraciones creció un 5,1%, superando la inflación anual de 2,4%, lo que ha permitido una mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores formales.