El rey Carlos III pidió el martes que Estados Unidos y Reino Unido renueven su larga alianza trasatlántica, en un discurso durante una cena de Estado ofrecida por el presidente Donald Trump en medio de tensiones por las guerras en Irán y Ucrania. Durante la primera intervención junto a Trump en su visita de Estado de cuatro días, Carlos evitó mencionar directamente la mala relación entre el presidente estadounidense y el primer ministro británico, Keir Starmer. Pero al igual que en su intervención ante el Congreso más temprano, el monarca británico resaltó que Londres y Washington "han permanecido juntos en los mejores y en los peores momentos".

"Esta noche estamos acá para renovar una alianza indispensable que ha sido durante mucho tiempo una piedra angular de la prosperidad y la seguridad para ciudadanos tanto británicos como estadounidenses", dijo Carlos. El menú incluía una velouté de verduras del huerto, raviolis de primavera con hierbas y lenguado de Dover a la meunière, seguido de un cremaux de miel de la Casa Blanca y vainilla en vaina. Entre los invitados estuvieron los líderes de algunas de las principales empresas tecnológicas del mundo, como Tim Cook (Apple), Jeff Bezos (Amazon) y Jensen Huang (Nvidia), así como el golfista dos veces ganador del Masters Rory McIlroy, quien nació en Irlanda del Norte.

Durante la cena, Trump mencionó el delicado asunto de la guerra en Medio Oriente. "Hemos hemos vencido militarmente a este adversario particular", dijo el mandatario en referencia a Irán. "Carlos está de acuerdo conmigo, incluso más que yo mismo.

Nunca permitiremos que este adversario obtenga un arma nuclear", sostuvo. Más temprano en el Congreso, Carlos urgió a Estados Unidos a mantenerse firme en sus alianzas occidentales en un discurso recibido con entusiasmo. Durante el recibimiento a Carlos y a la reina Camila, Trump dijo que Gran Bretaña es el más cercano aliado de Estados Unidos .