Como una invitación a detener el ritmo cotidiano y reconectar con la creatividad, surge en Rancagua Casa Nanai, un espacio dedicado a las artes manuales que apuesta por el bienestar a través de la creación. Emplazado en Pedro León Gallo 586, este nuevo punto de encuentro abre sus puertas a la comunidad con una propuesta que va más allá de lo técnico, promoviendo también el compartir y la conexión humana. El proyecto nace desde una motivación personal de su impulsora, Anita Luisa Lantadilla, quien buscó generar un lugar donde aprender distintas técnicas artísticas y, al mismo tiempo, construir comunidad.

“Casa Nanai surge por una necesidad personal de encontrar un lugar donde poder aprender diferentes técnicas artísticas y conocer personas con intereses similares. Un espacio donde además de aprender, se pueda compartir y sentirse parte de una comunidad”, explicó. En esa línea, Casa Nanai se presenta como un entorno acogedor y cercano, donde quienes participen puedan desconectarse de la rutina y encontrar momentos de bienestar “Queremos que las personas se sientan acogidas y acompañadas, que este sea un espacio que nos saque de lo cotidiano y nos ayude a ser un poquito más felices”, agregó Lantadilla.

TALLERES PARA CREAR SIN PRESIÓN El lanzamiento de Casa Nanai incluyó un workshop de bienvenida enfocado en el bordado de alta costura, guiado por la profesora Cristina Salas, fundadora de Martín Bordador y con formación en París y Londres. La instancia permitió a las asistentes conocer técnicas especializadas como goldwork, luneville y aplicación de lentejuelas, iniciando su aprendizaje con un kit exclusivo de bordado de abejita que incluyó delicados materiales como alas de seda. Durante este mes, el espacio @tallercasananai comenzará a impartir diversos talleres y workshops, entre ellos colgante embarrilado y cestería, instancias diseñadas para explorar la creatividad en un ambiente relajado y sin exigencias en una propuesta que apunta a que cada participante pueda desarrollar sus habilidades a su propio ritmo, en un entorno cuidado y con sentido.

Mientras que el lugar tendrá talleres permanentes de tejido, crochet, bordado, pintura, acuarela y literarios a los que se les suman workshop de diferentes técnicas como arreglos florales, macramé, pintura, cestería, costura, intervención de vestuario, entre otros. El nombre del espacio no es casual. “Nanai” proviene del quechua que significa dolor o enfermedad que en su uso evolucionó hacia un gesto de cariño y contención de consolar o aliviar, ese sentido es precisamente el que busca transmitir Casa Nanai: un lugar donde crear con las manos también se transforma en una forma de sanar, acompañarse y reconectar con el bienestar “Nanai en quechua significa abrazarte con el corazón, por lo que queremos que esta casa sea un lugar de encuentro y acogida”, dice Anita.

Con esta propuesta, Casa Nanai se proyecta como un nuevo punto creativo en Rancagua, pensado para mujeres de todas las edades que buscan explorar los oficios, el arte y el bienestar personal en comunidad. Si quieres más detalles, puedes ingresar a @tallercasananai.