El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) expuso ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados sus principales observaciones sobre el Plan de Reconstrucción Nacional, advirtiendo que la iniciativa tendría un impacto deficitario en las cuentas fiscales al menos hasta 2031, pese a proyectar superávit en el largo plazo. La presentación fue realizada por la presidenta del organismo, Paula Benavides, junto al vicepresidente Sebastián Izquierdo y los consejeros Marcela Guzmán, Hermann González y Joaquín Vial, quienes centraron su análisis exclusivamente en los efectos fiscales de la propuesta. El Consejo explicó que el proyecto combina medidas de gasto, cambios tributarios y simplificación regulatoria, con el objetivo de impulsar el crecimiento económico.

Sin embargo, advirtió que el informe financiero contempla tanto un efecto fiscal directo —asociado a menores ingresos y mayor gasto— como un efecto de segunda vuelta vinculado al eventual mayor crecimiento. En esa línea, el CFA señaló que, sin considerar el crecimiento, la iniciativa presenta un déficit persistente durante todo el horizonte de evaluación, con un peak de 0,71% del PIB en 2030 y de 0,43% del PIB en régimen (2050). Si se incorpora el efecto del mayor crecimiento, el balance mejoraría, pero seguiría siendo deficitario en 2030, con un saldo negativo de 0,3% del PIB.

“El impacto final del proyecto sobre el balance fiscal depende críticamente de la materialización del crecimiento económico proyectado”, advirtió el organismo, subrayando que los beneficios asociados a este factor son inciertos tanto en su magnitud como en su velocidad de concreción. Asimismo, el CFA alertó que entre 2026 y 2031 el proyecto generaría un impacto fiscal neto negativo, lo que obligaría a contar con fuentes de financiamiento adicionales de “magnitud relevante” que no están contempladas en la iniciativa. Riesgos y descalce fiscal El Consejo identificó como uno de los principales riesgos el descalce entre costos y beneficios fiscales.

Según explicó, los menores ingresos y mayores gastos se materializan con alta certeza desde el inicio de la vigencia del proyecto, mientras que los efectos positivos del crecimiento se incorporan de forma gradual y con mayor incertidumbre. “Este descalce podría resultar en un valor presente distinto al estimado y afectar la sostenibilidad de las finanzas públicas”, sostuvo el CFA, advirtiendo que, de no concretarse los ingresos esperados, podría producirse un deterioro fiscal adicional. Entre los riesgos directos, el organismo mencionó medidas como la rebaja del Impuesto de Primera Categoría, el crédito tributario al empleo, la exención transitoria del IVA a viviendas nuevas y la compensación al Fondo Común Municipal, entre otros.

También advirtió sobre riesgos indirectos asociados a la incertidumbre en el impacto del crecimiento y su traspaso a la recaudación fiscal. Recomendaciones y llamado a acuerdo fiscal Pese a las advertencias, el CFA valoró que la iniciativa priorice el crecimiento económico y promueva la eficiencia del gasto, considerándolos elementos clave para la sostenibilidad fiscal en el mediano plazo. No obstante, enfatizó que el proyecto “compromete gasto fiscal con alta certeza en el corto plazo y reduce ingresos permanentes, mientras que los efectos positivos dependen de ingresos futuros más inciertos”, lo que podría dificultar la convergencia fiscal y aumentar el riesgo de sobrepasar niveles prudentes de deuda pública.

En este contexto, el organismo planteó la necesidad de un mayor esfuerzo fiscal y formuló 12 recomendaciones, entre ellas avanzar hacia la neutralidad fiscal en el corto y mediano plazo, incorporando medidas compensatorias adicionales tanto por el lado de los ingresos como del gasto. Asimismo, sugirió evaluar ajustes en la gradualidad y diseño de las medidas, junto con realizar escenarios de sensibilidad y estrés que permitan dimensionar los riesgos asociados al crecimiento proyectado. Finalmente, el CFA hizo un llamado a alcanzar un acuerdo amplio entre el Ejecutivo y el Legislativo para asegurar la sostenibilidad fiscal, con medidas permanentes que permitan cerrar el déficit y mantener la deuda pública dentro de niveles prudentes.