Un crimen planificado con sicarios contratados De acuerdo con los hechos acreditados, el crimen fue el resultado de un concierto previo entre Muñoz Avilés y Robles Villatoro. Para la ejecución del plan, se contrataron dos sicarios de nacionalidad extranjera, quienes fueron trasladados desde Santiago hacia el lugar del ataque. La logística fue fundamental para la consumación del ilícito: Financiamiento: Hernán Robles transfirió un total de $2.
000. 000 a Evelyn Muñoz para el pago de los sicarios. Logística y transporte: Muñoz proporcionó un camión, conducido por Francisca Ortega, para trasladar a los sicarios y una motocicleta que estos utilizaron para el ataque.
Información clave: Robles Villatoro, quien era socio de la víctima, informó sobre el paradero y los movimientos del afectado tras una supuesta reunión de negocios. El fatal ataque en la carretera El 21 de marzo de 2024, tras salir de un servicentro Shell, la víctima fue interceptada en el kilómetro 61 de la Ruta 5 Sur por los sicarios que se desplazaban en la motocicleta. Los atacantes efectuaron al menos diez disparos contra la cabina del conductor; cuatro de ellos impactaron en la cabeza de la víctima, provocándole la muerte inmediata por un traumatismo craneoencefálico.
Tras el ataque, la camioneta de la víctima continuó su marcha sin control hasta incrustarse en la parte trasera de un camión. Una vez cumplido el objetivo, la cómplice Francisca Ortega esperó a los sicarios en las inmediaciones para ayudarlos a deshacerse de la motocicleta, las vestimentas y otras especies, facilitando su retorno a Santiago. El tribunal dispuso que, una vez ejecutoriado el fallo, se tomen muestras biológicas de los condenados para su incorporación en el registro nacional de ADN.