Cerca de 300 estudiantes de todo el país participaron el sábado 11 de abril en el Primer Encuentro Nacional de la Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH), realizado en la Universidad Alberto Hurtado, instancia en la que se definieron los lineamientos que orientarán el accionar del movimiento estudiantil durante el presente período. La jornada reunió a federaciones, dirigencias y representantes de distintas universidades y regiones, consolidándose como un espacio de articulación nacional para abordar los desafíos de la educación superior y el rol del estudiantado frente al actual escenario político. Desde la vocería, el movimiento estudiantil reafirmó su disposición al diálogo con las autoridades y su respaldo a iniciativas orientadas al fortalecimiento de la educación pública.
Sin embargo, advirtieron que mantendrán una posición crítica ante cualquier retroceso en derechos sociales, especialmente en el ámbito educativo, como eventuales recortes a la gratuidad o a la Beca de Alimentación para la Educación Superior (BAES). “El movimiento estudiantil nunca se ha cerrado al diálogo y la CONFECH no lo hará ahora”, señalaron. En esa línea, el vocero de la CONFECH, Diego Torres, sostuvo que “la educación superior debe responder a las necesidades sociales y no al mercado”, destacando uno de los principales acuerdos del encuentro.
Asimismo, desde la CONFECH enfatizaron que la gratuidad “no es un favor hacia las clases populares, sino una conquista histórica del movimiento estudiantil”, advirtiendo que no permitirán que se transforme en un beneficio condicionado o sujeto a restricciones. En materia de financiamiento, el movimiento estudiantil cuestionó el modelo vigente, señalando que reproduce desigualdades e incentiva la mercantilización del sistema. En ese sentido, plantearon la necesidad de avanzar hacia un modelo que conciba la educación como un derecho social, con acceso universal, gratuito, inclusivo y no sexista, donde el Estado cumpla un rol protagónico en la planificación, financiamiento y regulación de la educación superior.
Asimismo, enfatizaron la importancia de redistribuir los recursos en función de las necesidades reales del estudiantado y las instituciones, y no únicamente en base a la matrícula, junto con fortalecer los mecanismos de transparencia y fiscalización, especialmente en instituciones privadas que reciben fondos públicos. Durante el encuentro, también se abordaron ejes vinculados a género y diversidades, donde se reafirmó la necesidad de consolidar una agenda feminista permanente al interior del movimiento estudiantil, fortaleciendo espacios organizativos, protocolos contra la violencia de género y la implementación efectiva de normativas vigentes. En esa línea, se relevó la importancia de avanzar hacia transformaciones culturales profundas en las comunidades educativas.
Otro de los puntos abordados fue la precarización de las carreras artísticas, culturales y deportivas, donde se advirtió sobre la desvalorización estructural de estas disciplinas. Frente a ello, el movimiento estudiantil planteó la necesidad de visibilizar su aporte al desarrollo social, así como impulsar políticas públicas que fortalezcan su financiamiento, formación y proyección laboral. Durante el encuentro, también se reafirmó que la educación superior debe estar al servicio de las transformaciones sociales del país, posicionándose como una herramienta clave para enfrentar la desigualdad y la exclusión.
En ese contexto, se indicó que un 59,6% de la población penal no ha completado la educación media y un 28,2% no finalizó la educación básica. A nivel general, la CONFECH planteó como desafío su rearticulación como una organización de masas con capacidad de incidir en el debate público, fortaleciendo su trabajo territorial, su vínculo con las bases y su articulación con otros actores sociales y el mundo del trabajo. Finalmente, se informó que el movimiento estudiantil se encuentra trabajando en una agenda de acción y movilización a nivel nacional, junto con el fortalecimiento de su estrategia comunicacional, con el objetivo de ampliar su base social y consolidar su presencia en el escenario político y social del país.