Según el análisis, basado en datos del Ministerio Público, el total de las salidas judiciales por delitos asociados a crimen organizado aumentaron en número, registrando un alza de 104,7% en la década analizada. Sin embargo, este crecimiento se dio en un contexto de fuerte aumento del total de las causas concluidas, por lo que los resultados judiciales no avanzaron al mismo ritmo. Como consecuencia, la proporción de salidas judiciales disminuyó en 14 puntos porcentuales, pasando de 58,3% en 2014 a 44,6% en 2024.
Entre 2014 y 2024, los casos ligados al crimen organizado aumentaron de manera sostenida, alcanzando 86. 323 ingresos al final de la década analizada "Pese a que la persecución penal en delitos asociados a crimen organizado muestra mejores resultados que el promedio nacional —con un 46,4% que finaliza con salidas judiciales, frente al 36,8% del total de delitos—, la proporción de resultados judiciales ha disminuido en el tiempo. Existe una brecha progresiva entre la actividad criminal, cada vez más compleja, y la capacidad del sistema penal para investigarla y sancionarla eficazmente", señala Luis Toledo, director de CESCRO-USS.
Si se analizan el tipo de salidas judiciales, la mayor alza se concentró en los sobreseimientos temporales -causas que se suspenden temporalmente por falta de antecedentes, pero que pueden reabrirse-, los que registraron un incremento de 1. 730%. A este resultado le siguieron la suspensión condicional del procedimiento (+581,8%), la facultad para no investigar (+461,3%) y los acuerdos reparatorios (+110,4%).
También se observaron variaciones en las sentencias absolutorias (+86,2%), los sobreseimientos definitivos (+77,1%) y las sentencias condenatorias (+56,2%). En contraste, los sobreseimientos definitivos bajo el artículo 240 del Código Penal disminuyeron en 45,4%. Ciberdelincuencia casi sin salidas judiciales El informe analizó los delitos asociados al crimen organizado en ocho dimensiones.
Entre ellas, la ciberdelincuencia presenta la mayor proporción de salidas no judiciales (93%). Del reducido porcentaje que sí registró una salida judicial, el 100% finalizó en facultad de no investigar, es decir, en la decisión del Ministerio Público de no iniciar o continuar la investigación por insuficiencia de antecedentes. Dentro de las salidas no judiciales, la mayoría correspondió a archivos provisionales (84,6%).
"Los tiempos de respuesta policial y el fortalecimiento de las capacidades investigativas y tecnológicas del sistema, especialmente frente al cibercrimen, son factores determinantes para mejorar los resultados de la investigación y enfrentar fenómenos delictuales cada vez más complejos", explica Jorge Burgos, investigador del Cescro USS. Al observar otras dimensiones, las causas asociadas a organizaciones criminales constituyen la segunda dimensión con mayor proporción de salidas judiciales: el 55% registró una salida judicial, y de ellas, el 71,3% correspondió a sentencias condenatorias.