El dólar inicia la jornada de este miércoles con una fuerte caída de $29,6 en el mercado cambiario local, en una sesión marcada por un giro abrupto en el escenario externo que favorece a las monedas emergentes y al peso chileno. A las 9:00 horas, el billete verde se ubicaba en $890,3 vendedor y $889,8 comprador, registrando su mayor retroceso desde noviembre de 2023, cuando la nula variación en la inflación de Estados Unidos en octubre de ese año dio argumentos a la Reserva Federal para poner fin a su ciclo de alzas de tasas de interés. Según explicó Felipe Sepúlveda, jefe de análisis para Admirals Latinoamérica, el movimiento se da "en un contexto marcado por factores externos que generan un cambio abrupto en el sentimiento de mercado".
En el plano internacional, detalló que "el Dollar Index (DXY) cae con fuerza cerca de 1,10% hasta los 98,2 puntos, alcanzando mínimos de varias semanas". "Este retroceso responde principalmente a un giro en el escenario geopolítico, luego de que Estados Unidos, Irán e Israel avanzaran hacia un acuerdo temporal de alto al fuego por dos semanas, incluyendo la reapertura del estrecho de Ormuz", explicó. A esto se suma el impulso del cobre.
"El cobre —principal soporte del peso chileno— sube con fuerza un 3% hasta los US$5,76 la libra, alcanzando máximos de tres semanas". "El repunte se explica por la mejora en las expectativas de demanda global tras la desescalada del conflicto, sumado a menores presiones inflacionarias derivadas de la caída en los precios de la energía", señaló Sepúlveda. En cuanto al escenario local, el analista indicó que el IPC de marzo en Chile registró una variación mensual de 1,0%, reflejando presiones inflacionarias relevantes, particularmente en transporte y alimentos.
"Si bien este dato podría generar cierta cautela, su impacto queda completamente opacado por el fuerte cambio en el escenario externo", puntualizó. Diego Montalbetti, de Capitaria, señaló que "el mercado opera bajo un escenario de optimismo táctico, aunque con riesgos latentes, donde la evolución de la tregua geopolítica y los precios de los commodities seguirán siendo determinantes para la dirección del tipo de cambio".