Un tanto más crítico, José Antonio Rivas, parlamentario socialista, señala que "la declaración de un estado de catástrofe facilita medidas administrativas y económicas, que creo aún no se han tomado ni sido suficientes, para restaurar la normalidad y proteger a los vecinos. La zona aún está sin servicios sanitarios, luminarias ni la totalidad de las viviendas de emergencias" Y añade: "Espero que, más allá de las medidas de seguridad, el Ejecutivo mantenga el estado de catástrofe -y yo, como Diputado, seguiré estando a favor de votarlo-, pues la declaración del Jedena por sí sola no termina con estas facultades ejecutivas, que me parece serán necesarias". Por último, la congresista Paz Charpentier (Partido Republicano), manifiesta que "el término del estado de excepción es una decisión oportuna.
Este es un buen momento para que las fuerzas de orden y seguridad (Carabineros y la Policía de Investigaciones) informen cuáles serán las medidas que se adoptarán en el contexto del proceso de reconstrucción en Penco, Lirquén y Tomé. Por ejemplo, Ríos de Chile debe estar resguardado durante la demolición y reconstrucción, y, por supuesto, también las poblaciones afectadas por los incendios. Es clave que la seguridad se mantenga plenamente garantizada en la zona".
Alcaldes de la zona El alcalde de Mulchén, José Miguel Muñoz, alertó a "no bajar la guardia" tras el anuncio. "Esta salida debe ser gradual y responsable, considerando la realidad de los territorios más afectados. El retiro de las Fuerzas Armadas implica que ahora el Gobierno debe reforzar con fuerza la coordinación civil y la seguridad, para evitar que una emergencia vuelva a golpear con la misma intensidad a nuestra región", sostiene.
Por su parte, Pablo Urrutia, alcalde de Quilaco y presidente de la Asociación de Municipios Cordilleranos de la provincia de Biobío en Chile (Amcordi), advierte que si bien "entendemos que es necesario avanzar hacia la normalidad, este proceso no puede ser abrupto". "La salida del Estado de Excepción debe ser gradual, con una transición clara y acompañada, especialmente en los sectores más golpeados. Hoy nuestra preocupación está en que las familias no queden desprotegidas y que el Estado mantenga una presencia activa hasta que la reconstrucción sea una realidad", concluye.