Y aunque Matthei denunció una campaña “asquerosa” en su contra, muchos de sus aliados de la UDI, RN y Evópoli no fueron capaces de denunciar la canallada. Es más, guardaron un pragmático y poco leal silencio, y de a poco comenzaron a descolgarse de su campaña, pasando, sin ninguna sutileza, a integrar el equipo de José Antonio Kast. La lista es larga, partiendo por Larraín, Codina, Carter, Camila Flores, entre muchos otros.
A tanto llegó la soledad y el abandono de la centro derecha hacia Evelyn, que fue la propia candidata quien tuvo que jugar una carta que se interpretó como muy poco decorosa -partiendo por mí, lo reconozco-, pese a que fue la única forma que tuvo Matthei para visibilizar: dar por cerrada la campaña “asquerosa” y decirle a Kast en la cara -en uno de los últimos debates- que lo perdonaba. Después de todo lo que vino después, hoy entiendo mejor lo que hizo Evelyn. Fue un sahumerio con ella misma.