En entrevista con Cooperativa, el arquitecto Javier Ruiz-Tagle, jefe del Diplomado en Vivienda de la Universidad Católica y director del Núcleo Milenio sobre Desafíos de la Vivienda (Nuviv), analizó este viernes las implicancias de la propuesta del Gobierno de eliminar temporalmente el IVA a la venta de viviendas nuevas durante 12 meses. La medida, es parte del plan de "Reconstrucción Nacional" del Ejecutivo, busca reducir el stock de 100. 000 unidades, bajar precios finales entre 10% y 15%, y reactivar la construcción y el empleo sectorial.
Según Ruiz-Tagle, aunque la iniciativa podría dinamizar el mercado, es necesario matizar sus efectos reales sobre el déficit habitacional del país. "Actualmente hay un sobrestock de viviendas que se estima en 100. 000 viviendas, que están ahí construidas y no se venden.
Hay, en el fondo, casas sin gente y, por el otro lado, gente sin casa. Esa rebaja en el IVA hace que probablemente se vendan esas casas, pero no va a ser como que masivamente baje el déficit habitacional, porque muchas de esas viviendas, por ejemplo, se podrían vender a inversionistas. Entonces no estaría bajando el nivel de déficit habitacional.
Es más bien para salvar el problema del sobrestock", señaló el académico a Lo Que Queda del Día, advirtiendo que el alivio es más financiero que social. Uno de los puntos más críticos de su análisis fue la discrepancia entre las expectativas públicas y la realidad técnica de los precios. Mientras algunos sectores esperan rebajas de hasta el 15%, Ruiz-Tagle reveló cifras mucho más modestas.
"Se generó la expectativa de que los precios bajarían un 15%, pero los mismos desarrolladores inmobiliarios están sacando cuentas de que el impacto real en la baja de precios podría ser de entre un 2% y un 4% solamente", advirtió. Finalmente, el experto concluyó que no existe una receta única para solucionar la crisis de vivienda en Chile. Recordó que el déficit se mantiene estancado porque, aunque se cumple con las metas de construcción, los cambios demográficos —como la tendencia a hogares unipersonales— hacen que la demanda crezca al mismo ritmo que la oferta.